Ir al contenido principal

Otra visita, otro día...


Salimos antes de la hora acostumbrada Mauricio y yo para comprar en el mercado de Azcapotzalco una costura para Paola, ya que las largas horas solita en el hospital comienzan, como ella dice, a ponerla neurótica.
Yo compré un poco de estambre para ver si puedo tejerle unas zapatillas para dormir ahora que hace más frío, y le compré también la lima para uñas que encargó.
Comimos como siempre a la carrera en casa de Coquito y nos fuimos en el micro a tomar el metrobús.
Paola me puso un mensaje de que estaba esperándome Norma, la hermana de Edgar. Igualitos. Subió y estuvo con Paola por una hora conversando. Al salir me ofreció muy cálidamente su apoyo incondicional para lo que fuera.
El médico dijo que el reporte no difería del del viernes pasado, así que seguimos esperando que la inflamación baje para que puedan darle la dosis completa de medicamento que requiere.
Ahora sí de plano no era alucinación: Paola tiene las mejillas sonrosadas. Dice que come mucho, que le ponen mucha comida y toda se la acaba. Que en cada tiempo le dan un bolillo y se va a poner gorda. Si es bolillo no te lo comas, le dije. Pero parece que el medicamento le provoca apetito y dice que no deja nada. A mí me alegra, espero que el alimento le ayude a eliminar la anemia que la aqueja.
A las cuatro le fueron a poner un medicamento que hizo que le ardiera mucho la vena.
También le llevé dos libros. Se siente sola sin la chica de al lado que al fin fue trasladada a psiquiatría, donde esperamos y confiamos que podrán ayudarla a salir de la depresión en que está hundida.
Paola dice que antes de irse, Blanca Estela le extendió la mano y se la apretó extraordinariamente fuerte. Le digo que quizá se despedía porque ya no estaría con ella en la habitación...
Ahora se siente sola, pues aunque su vecinita no hablaba, su mamá sí conversaba con ella, pero ahora van a cambiarla a otra habitación porque harán limpieza profunda del cuatro donde se encuentra, y a donde la mandan tampoco hay nadie.
El señor que tenía vasculitis ya no está, lo vi abajo rumbo a la salida, rumbo a lo que él entiende como su libertad...
De regreso pasamos como siempre a casa de Coquito a informarle del reporte médico. Antes de eso intentamos buscar precio de un reproductor de DVD para Paola porque al parecer va para largo en el hospital. Mala suerte, el más barato era de mil quinientos pesos.
El médico, en el reporte, nos dijo que le están dando esteroides contra la inflamación. Eso le provocará la consabida cara de luna y la hinchazón del cuerpo además de brotes en la cara. Pero dejó clarísimo que la cuestión estética es lo de menos cuando Paola tiene la dicha y la suerte de estar en el veinte por ciento de las personas que se salvan de esa meningitis que tuvo...
Por la noche me asustó porque creyó que sangraba al ir al baño...luego le dijeron que es por el medicamento y nos tranquilizamos.
A mí me cansa mucho el viaje, tengo que usar seis horas al día para ir y venir del hospital, pero la sola idea de no ir un día me hace sentir pésimo, las dos horas de visita me parecen minutos y si hay visitas aparte de su hermano y yo el tiempo se nos reduce y no me alcanza para hablar con ella de lo que creo que son cosas importantes...
Ando con un nudo en la garganta, quizá porque desde que se puso tan mal, en ningún momento me ha podido salir una lágrima. Están atoradas no sé dónde, ni siquiera intentándolo pueden salir a flote.
No, la que tiene que salir a flote es ella. Soy yo. Somos nosotras.
Y lo vamos a lograr. Gracias a Dios que nos dio la bendición de estar en ese porcentaje del que habló el médico, gracias a las oraciones de todas y todos ustedes que nos siguen en el blog, así que aquí estaremos. Seguiré puntual contra el cansancio puntualizando el estado de Pablita.
Ahora mis hombros parecen de fierro y se me cierran los ojos. Sólo que, si duermo, tengo pesadillas. Y si no las tengo, es que no duermo...

Comentarios

Unknown ha dicho que…
Hola Liz, me da muchisimo gusto que paola se vaya recuperando, en casa seguiremos pidiendo por ella, tenemos una sorpresa por ahy para ella que se las haremos llegar muy pronto, les mandamos mil besos y nuestra bendiciones.

Con Mucho Cariño
Nydia y los Pier's
Anónimo ha dicho que…
Espero que su vecina pueda salir adelante como lo harà Paola, el cansancio pasarà pero sabes Liz, creo que todo lo que estas aprendiendo en esta este momento serà invaluable. Ojala escribas para ti tal vez, lo que pasa dentro de ti, que ella escriba lo que corre por su mente, para Uds., cuando pase el tiempo y lean se daràn cuenta de cuan importante fue este momento y tal vez uno logre encontrarle algùn sentido. De otro modo, para que estamos no lo crees?, me alegro por el color de sus mejillas, por la viveza de sus ojos, por su hermosa sonrisa. Dàle un beso de mi parte. P.

Lo que más te gustó

Esta mañana Dr. Chipocles

Desde la cama me puse a ver noticias. Sé que no es -ni con mucho- la mejor manera para levantarse, pero lo hice sin pensar. Encontré que estaban dando un reportaje acerca de un médico en el Hospital de Pediatría de la ciudad de México, en donde todavía ando por suerte. El doctor especializado en oncología ha sido bautizado por sus pequeños pacientes como "Dr. Chipocles", que es la manera que tenemos los mexicanos para denominar a alguien que es muy bueno en lo que hace, y lo que no sé es por qué se eligió el nombre de un chile -chipocle, chipotle- para eso. El caso es que este médico inusitado es tan sensible que no solamente se disfraza de distintas cosas para ir a trabajar como el famoso Dr. Patch Adams, sino además, al ser entrevistado sobre su trabajo, termina diciendo, con la garganta cerrada y lágrimas en los ojos, que se considera un ser especial por poder hacer el trabajo que hace. Y lloró cuando mencionó a sus niños enfermos que ya no están con nosotros. Tengo que ad...

Sorprendente

Hoy tocó la revisión médica de Paola aquí en Ensenada. Le habían pedido que se hiciera unos estudios para ver las condiciones del hígado y una biometría hemática. Tiene ya casi un mes que le disminuyeron los medicamentos, y en lugar de 39 pastillas semanales, ahora toma nueve. La sorpresa para la doctora y la enfermera que la atienden, fue que los resultados del hígado son normales, y no tiene anemia. Dijeron que en 20 años, es la primera persona a quien se da un tratamiento intensivo por seis meses y además, no aparecen secuelas del medicamento. Sí, sorprendente, pero ¿sorprendente? ¿Y las veladoras con las mejores intenciones que llevaron mis amigas poetas a la Catedral en Oaxaca? ¿Y todas esas energías positivas que desde el fondo de sus corazones me enviaron familiares, amigos, conocidos y hasta desconocidos cuando me veían penando por mi hija? ¡Claro que tenía que resultar! Ahí está ella, la princesa del poema Ojos de veladas lunas, ahora radiante, con más dinamismo y con aspecto ...

Cuando ronda la muerte

En realidad todos estamos a las puertas de la muerte. Cuando niños, mis hijos se asustaban cuando yo decía "no sé si mañana voy a amanecer muerta" pero es algo que siempre me ha quedado claro. Lo difícil es aceptar la otra muerte, la de alguien más. Y últimamente he pasado ya algunos sustos. Porque por más que sepamos que es un paso más, nos asusta tener que prescindir de quienes queremos, nos duele no verlos cuando se nos antoje, nos martiriza pensar en no tener más sus palabras... Y ahora pareciera que le toca a él, al más fuerte de mis hermanos. Todos son unos animalotes como siempre he dicho, pero él ha sido diferente. Si se marchó de la casa a los once años con un circo que visitaba Orizaba, es porque era diferente ¿no?. Pasaron años hasta que dimos con él y cuando volví a verlo parecía una estatua: enorme, bien formado, moreno y con un vozarrón que dejaba clara su presencia. Decidió como pocos que viviría la vida a su manera, y ha sido congruente. Por eso ahora me dice...