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Escritora, poeta, pintora, tallerista, amiga confiable...

lunes, 30 de julio de 2018

El nido

La mañana es joven y la luz gigante. Hay un aire de hogar, un aire tibio y dulce. En una esquina de mi casa me esperan horas de feliz estudio, grandes aprendizajes, agotador y lúcido cansancio, apuntes, papeles y colores...


Me siento profundamente agradecida por tener este espacio pequeño pero cálido, suficiente para contener mi persona, mis propósitos y sueños. Un nido rodeado de espinas que me salvaguarda en su interior, donde siempre transcurren la paz y la armonía, a veces levemente trastornadas por algún apuro. Aquí vivimos esforzándonos por mantenerlo acorde a nuestro interior, sin más aspiración que percibirlo nuestro y disfrutarlo en cada una de sus luces, en cada uno de sus aires.
Está hecho de libros y memorias, de voces y silencios, de gritos y de música. Aquí tienen remanso los amigos con promesas de largas conversaciones, de abrazos cariñosos, de comida rica.

Pocos saben cuál será su última morada, pero cada una debe intentarse como tal, y así cuidarla mientras nos acuna en lo que llega la hora de ese viaje al que debemos ir con curiosidad y júbilo, el viaje al otro lado que nadie conoce y que depara, quizá como éste, variadas aventuras.

viernes, 13 de julio de 2018

"La vida de las mujeres", Alice Munro

Compré el libro en la Feria del Libro de Guadalajara en 2015 y al fin pude leer libro, especie de cofre de memorias vívidas y olorosas que comparten asombros, sensaciones, y esa incertidumbre que representan los cambios de los días de la gente, tan distintos a los cambios de las estaciones, entonces predecibles y seguros.
Un remanso de agua corriendo, de luz que no hemos visto porque no ha vuelto a ser igual, de pequeños descubrimientos hacia afuera y hacia adentro con retazos de fragancias sutiles o salvajes y de encuentros que eran sorpresas por más que fueran esperados.

Sí, un remanso en la turbulencia de estos días cargados de una esperanza que necesitamos mantener viva casi con desesperación y un buen momento para recuperar esas partes nuestras escondidas en el fondo, reposando bajo el fino lodo del tiempo.


miércoles, 20 de junio de 2018

Colores y animales


A esa casa yo llegué por un motivo diferente pero como “a donde fueres, has lo que vieres” la situación cambió. Los niños de esa casa grande llena de cuartos y de objetos valiosos amontonados por todos lados querían ponerse a pintar y no sabían cómo empezar con tantos materiales que tenían: los lápices prismacolor estaban distribuidos o tirados por varias partes, y los cuadernos profesionales de papel para pintar estaban usados de la peor manera, con las hojas cortadas de cualquier forma y arrugadas. Yo sólo me quedé pensando en los niños de mis talleres, que tienen que usar crayolas partidas en tres para que nos alcancen… pero me puse a mostrarles cómo se separan las hojas cuidadosamente, con una navaja.El caso es que les dije que les enseñaría a mezclar siete colores para que hicieran todos los que quisieran con pintura, pero a la hora de escogerlos no pude recordar bien el orden en que van en la paleta y estuve batallando. De pronto entró una muchacha que me pareció conocida y me dijo que estaba interesada en comprar mi joya pero que se la dejara un tiempo más para poderse decidir. Algo tiene mi cabeza porque tampoco recuerdo de qué habla, cuál joya, yo ni tengo… ¿Me puedes recordar por favor cuál es la que te dejé? le dije aparentando naturalidad, y sacó de su bolso una cartera ¡de piel de cocodrilo!Me hice cruces: ¿yo de dónde la saqué? Debe haber sido un regalo de alguien que no me conoce y quise deshacerme de eso. Pero justo cuando trato de hacer memoria la chica escucha ruidos en la extraña ventana pequeña en forma de arco que está a poca altura del piso y la abre, dando paso una ave totémica parecida a un búo pero no es esponjosa sino lisa, no sé cómo cupo si está grande, y se queda parada sobre una jaula vacía. A regañadientes me acerco al pájaro porque la chica sabe que me gustan los animales y me pide que lo toque. Al extender mi mano el ave la toma abarcándola toda con sus patas negras de uñas filosas y me da miedo ver tan cerca de mí ese pico también negro como de águila. Quiero retirar mi mano pero el ave se resiste y aprieta… señal de que debo despertar.

domingo, 10 de junio de 2018

Y ahora qué hago con el ocio

¡Se terminó otro semestre! iniciaré el sexto en agosto y mientras tanto, qué raros se perciben los días sin sensación de que toooodas sus horas no alcanzan, la falta de adrenalina por las prisas para entregar trabajos, los ojos llorosos por estar horas en la pantalla buscando informaciones, preparando tareas, tablas, reportes...
¡Amanezco sin prisa! cuando ya hay mucha luz, cuando mi cuerpo pide salir de la cama y el café es mi primer pensamiento.
Ahora sí, al cine al café al parque o a donde se pueda. Y sobre todo ¡a los libros por placer! no hallo cómo elegir mi lectura de vacación con tantos títulos pendientes, estoy paladeando las horas metida de nuevo en esos mundos de los libros...
También es hora de bordar por más tiempo, de disfrutar de esa otra manera de pintar.
Gracias a Dios por ponerme todos estos caminos en donde siempre me voy encontrando joyas grandes o pequeñas para enriquecer...

domingo, 29 de abril de 2018

Abril para Dolores Castro

Dolores Castro Varela y Liz Durand Goytia
En su casa, en su mesa, con parte de su familia y con su mucha historia, Lolita nos dejó festejarla con el cariño que nos movió desde Cd. Juárez, Oaxaca, Chihuahua, San Luis Potosí, Cd. de México y Ensenada el mero día 12 en que cumplió 95 abriles llenos de poesía, sabiduría, amor a la vida y pródiga generosidad.
Gracias al universo por habernos dejado disfrutar tan grande fiesta de la que dejamos constancia en la antología de celebración que preparamos con el apoyo editorial de Chihuahua Arde Editoras en manos de María Merced Nájera Migoni.
La poesía es indispensabe para sanar al mundo.