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Escritora, poeta, pintora, tallerista, amiga confiable...

viernes, 30 de noviembre de 2018

Con el sagrado pan de la esperanza

Para Andrés Manuel López Obrador

Con el sagrado pan de la esperanza
decido alimentar esta hora incierta.
Tal vez mañana pierda la memoria
del horror y el dolor que me acompañan.


Tantos huesos sembraron los caminos
que una fosa descomunal
era la patria.
Llanto y oscuridad y crímenes arteros
pétalos reventados e la asfixia
territorio de huérfanos, la patria.


Cada flor un dolor, una astilla
zozobra nuestro pan cada mañana
sueños que siempre se tornan pesadillas.


Y luego de luchar contra gigantes
el calendario marca un tiempo nuevo
en el que se levantan mis hermanos
con los ojos abiertos
y las manos prestas.


Promete primavera y brotes nuevos,
promete acompasar los corazones
un poco lejos del horror, tan sólo un poco:
hacen falta más días y voluntades
para que el árbol renueve sus raíces.


Hoy amanece con sol, con lluvia o frío,
con el sagrado pan de la esperanza.

Liz Durand Goytia

miércoles, 28 de noviembre de 2018

Nuevo proyecto

¡Qué emoción! después de presentar hoy mi último examen del semestre, estaré libre para terminar de diseñar un taller de bordado. Nuevos materiales, nuevas ideas, muchos momentos para dar rienda a la creatividad y dejar salir la voz que llevamos dentro.
Nos hilvanamos en preciosas telas, anudamos nuestras memorias, rematamos lo que ha terminado, coloreamos nuestras esperanzas...
Estoy ansiosa por ver lo que me depara este proyecto. Primero será un trabajo personal, en solitario para poder explorar, analizar, recordar, pulir, imaginar... y luego podré compartir lo que aprenda








jueves, 22 de noviembre de 2018

Hilos que escriben... mi bordado


Porque el hilo va de mi mano a mi corazón y se ensarta en la aguja de la memoria para relatar las emociones que me han hecho vibrar, aquí les comparto ésta, montada en material para persianas. el bordado se hizo en un cuadrito de tela de catálogo y las aplicaciones son "milagritos" que me mandaron mis amigas de Oaxaca.
Espero que les guste, sugieran el título porque para eso soy maleta...

miércoles, 14 de noviembre de 2018

Nuevas rutinas viejas

Retomar, recordar, reordenar, reconstruir... todo eso habré de hacer a partir de que inicie el siguiente año. Se avecina un cambio en mi vida y en mi espacio y desde ahora empiezo a reunir la fuerza suficiente para encararlo. Yo decía que no soy de rutinas, pero la rutina hace presa de una y aquí estoy, pensando en que debo rebobinar la cinta de mi vida y encontrar nuevas rutinas, sola.
De ninguna manera sería la primera vez que vivo sola, no es algo que me aflija. Pero pasar de un momento a otro de la compañía a la soledad, no es tan sencillo... por lo de las rutinas: para tomar café, para ver tele, para hacer comida, para ir al super, para conversar, etcétera etcétera.
La parte buena del asunto es que a mi compañero de casa se le presenta una gran oportunidad y es de los que saben aprovecharla, así que más allá de las telarañas que me andan rondando la cabeza y el corazón, lo conducente es desearle un camino luminoso y alegre para que todos sus propósitos se cumplan.
A mí me toca seguir buscando mis caminos, mis otras formas de llenar tiempo y espacios, nuevos proyectos, y terminar, cómo no, de estudiar esta licenciatura que casi me desespera.
Carpe diem

domingo, 21 de octubre de 2018

Reflexión repentina de domingo

En estos pocos días se han ido muchos otros
que casi no recuerdo,
no tengo sino un sabor reminiscente
de la gloria del encuentro primero,
el del descubrimiento.
Los intensos hallazgos entre nosotros,
los luminosos momentos de pasión,
de sueños compartidos,
caminos que juntos transitamos.


En este hueco que deja tu ausencia temporal
que aunque breve no es ligera,
las memorias aletean por todas partes
cosquilleando el corazón.
También llegan recuerdos de los días
en los que no estuviste
y retomé el camino sola
mientras buscabas encontrar la paz que no tenías.


Veo todo lo que hemos construido
en veintún años de seguir intentando,
de seguir encontrando,
de seguir preguntando:
un hogar sólido y firme que no tiene paredes,
cuyas bases se hacen anchas según necesitemos.
Una estancia cálida, amorosa,
en donde reposar nuestros cansancios y restañar heridas
viejas o nuevas, grandes y pequeñas.
Un jardín florecido donde crecieron el perdón y el amor,
un amor más grande que todo, que comprende, acepta,
respeta y no cambia sino para crecer de nuevo.


Vivimos sin tiempo en donde estamos,
en un lugar que llevamos con nosotros,
en donde nos sentimos seguros, amados, respetados;
un lugar que elegimos para vivir por siempre,
espacio inalterable donde lo bueno cabe.

miércoles, 17 de octubre de 2018

El viaje del poemario...

Después de la noticia de que me habían editado 300 ejemplares de un poemario, había que recogerlo en Toluca. Es decir, 2,772 kilómetros lejos de aquí. Y había que recogerlos rápido. La fortuna que tengo en amigas sirvió para que una de ellas me hiciera favor de recogerlos al tiempo de ir por los suyos, y llevarlos a mi amado Valle de Anáhuac. ¡Otro avance!
Días después era hora de pedirle al hijín que los buscara en casa de mi amiga, pero las ocupaciones de un hombre importante no son fácilmente removibles o modificables, así que había que esperar.
Y de pronto ayer ¡zas! avisos telefónicos de que mis ejemplares iban camino a casa de mi hijo.

La historia viene de dos años atrás, cuando me animé a enviar una carpeta con textos y la idea de que no perdía nada enviándolos. Como al año me buscaron para que dijera un título que ahora no recuerdo. Y un año después, me avisan que fui seleccionada y que ya están. La paciencia tiene su recompensa en forma de inmensa alegría.

Ahora falta traerlos a Ensenada. ¿Cómo será que hagan el recorrido?

lunes, 1 de octubre de 2018

Nuevo poemario en breve

Hoy me dan ganas de iniciar "Querido Diario"
... me acaban de avisar que una editorial con sede en Toluca tiene 350 ejemplares de un poemario mío que acaba de editar... ¡así de sencillo! pero cuánto jubilo, cuánta ansiedad en la espera por saber cómo se mira ese nuevo hijo de tinta, de qué tamaño y qué color será, qué recuerdos revivirá en mis adentros, qué cosas me hará sentir cambiadas...
¡Qué magnífica noticia! Estoy en ascuas deseando saber cómo hacer para ir a recoger los ejemplares, hojearlos, estrecharlos... repartirlos.
¡Qué linda noche será hoy, con la noticia! Sentir que sí, todavía soy poeta -disfrazada de estudiante- y volver a pensar en las lecturas y presentaciones, lo que me da la energía que los demás invitan cuando dicen que les gusta uno de mis poemas, cuando me dicen que soy su voz... ah, poesía, siempre en las venas, siempre en el corazón, poesía.