Ir al contenido principal

Humedades



"Por algo pasan las cosas", dijo mi tía Cris. Espero que no tengan que pasarme seguido todas estas cosas que me suceden últimamente con todo y que han servido para que una red de familiares y amigos me tienda su mano y su hombro...
Llueve mucho, aunque a veces son sólo pelitos de gato pero mojan. Esta casa está más helada que nunca porque ya se está desmantelando. Las paredes del estudio se ven como si no estuvieran terminadas, hay huecos por todos lados.
En mi nuevo departamento no aparecen humedades, o al menos no todavía. Y menos con el hecho de que van dos días en los que no hay agua en las llaves. Dicen que escasea más en verano, por lo que debo prevenirme.
La generosidad de la familia y amigos me tiene cubierta: me prestarán un tanque de gas, y me acaban de obsequiar un futón y un refri pequeño. Eso me aliviana tanto como para sólo tener que comprar el calentador para la regadera, que encontraba yo tan caro. Y falta apuntar que también voy a poder tener colchón para mi nueva cama individual. La cama no es nueva, sólo su talla en mi "nueva" vida.
Porque vivir sola no es nuevo para mí, pasé montones de años así, criando a mis hijos y deseando que la soledad fuera otra cosa, algo que pudiera uno sacudirse y dejar colgado -o mejor aún, tirado- en alguna parte. Años deseando tener a alguien con quien compartir los miedos, las angustias, las responsabilidades de los hijos y la escuela, los médicos, la renta, todo.
Dios aprieta, solamente. Nunca terminamos ahorcados y cuando fue mi tiempo, tuve al compañero que necesitaba. Cuando se cumplió nuestro ciclo, como ahora, cada uno fue a buscar su vida por su lado, sin distanciarnos y sin dejar de apreciarnos.
Esta vez espero que será igual. Aunque los años no pasan en balde y una no tenga más piel lisa ni esté al tanto de la moda en la música o canciones y en cambio ya conozca cualquier cantidad de achaques... Espero que la amistad y el cariño prevalezcan, pienso que no puede ser de otra manera.
Este aprendizaje, como todos, me será difícil. Por eso ahora tengo la cara llena de humedades, pero no nos engañemos: es solamente lluvia, y pasajera.

Comentarios

Lo que más te gustó

Otros tiempos, nuevos tiempos, más tiempos...

     Quién pudiera decir algo acerca de esto que vivimos: tiempos de contingencia, de pandemia, de aislamiento y por desgracia de miedo. Vamos como los ciegos dando tumbos por cada día nuevo, diferente, tratando de insertarnos a esta llamada nueva normalidad que nos toma por sorpresa y a la que con tanto trabajo nos acercamos. Nos preguntamos cómo será el futuro, cuándo volveremos a reconocer un rostro en la calle si solamente vemos cubrebocas. Nos preguntamos cómo van a crecer los seres que recién llegan, sin el acercamiento y el abrazo y tanta calidez que acostumbrábamos si vemos cuánta falta nos hace luego de pasar estos meses encerrados y aislados.      Nuevos tiempos y nosotros tratando de aprender a incorporar los nuevos accesorios: gel de alcohol, mascarillas, cubrebocas, atomizadores, cloro, desinfectantes, sana distancia... nuevos tiempos en los que en los restaurantes y en todo lugar se siguen nuevos detallados protocolos para  evitar contagi...

Mi terapia de shock

Laberinto. Poema Liz Durand Goytia, 21 de marzo Día Mundial de la Poesía