Ir al contenido principal

Un día distinto

Parece mentira pero ayer hice cosas que me dí cuenta que no hacía desde hace mucho tiempo: salir sola con amigas. Nos fuimos a Tijuana al medio día, cuando terminé de dar clase, para hacer trámites para el viaje a Phoenix. Claro que platicamos mucho en el camino, nos reímos. La tediosa de entrada por La Gloria -que yo no conocía- no se sintió debido a nuestras conversaciones.
Una de nosotras iba de visita a ver a otra amiga y la dejamos en un punto. Seguimos las otras dos para hacer nuestros trámites. Nos equivocamos de caminos y de puentes varias veces pero estando juntas no fue grave. Cuando nos dimos cuenta estábamos en la línea para cruzar sin remedio. Resignación, diversión y desesperación por el tiempo consumido. Aprovechamos para visitar una plaza comercial, compré mis consabidos remedios para la piel del rostro y a regresar a intentar hacer lo que teníamos que hacer y para lo cual era el viaje.
Inútil al descubrir que se me había olvidado un papelito. Decidimos que no valía la pena esperar las dos horas de fila y preferimos ir a comer a un lugar que estuvo genial: comida deliciosa, cerveza de primera y ambiente padrísimo.
Terminamos de comer y fuimos a recoger a la otra amiga para regresarnos, ya a las siete de la noche. De nuevo el camino fue grato y divertido, nos pareció muy corto.
Es una pequeña cosa divertida que tenía mucho tiempo de no hacer al menos en esta ciudad, porque lo que es en Oaxaca, para qué les cuento...

Comentarios

Lo que más te gustó

Otros tiempos, nuevos tiempos, más tiempos...

     Quién pudiera decir algo acerca de esto que vivimos: tiempos de contingencia, de pandemia, de aislamiento y por desgracia de miedo. Vamos como los ciegos dando tumbos por cada día nuevo, diferente, tratando de insertarnos a esta llamada nueva normalidad que nos toma por sorpresa y a la que con tanto trabajo nos acercamos. Nos preguntamos cómo será el futuro, cuándo volveremos a reconocer un rostro en la calle si solamente vemos cubrebocas. Nos preguntamos cómo van a crecer los seres que recién llegan, sin el acercamiento y el abrazo y tanta calidez que acostumbrábamos si vemos cuánta falta nos hace luego de pasar estos meses encerrados y aislados.      Nuevos tiempos y nosotros tratando de aprender a incorporar los nuevos accesorios: gel de alcohol, mascarillas, cubrebocas, atomizadores, cloro, desinfectantes, sana distancia... nuevos tiempos en los que en los restaurantes y en todo lugar se siguen nuevos detallados protocolos para  evitar contagi...

Mi terapia de shock

Laberinto. Poema Liz Durand Goytia, 21 de marzo Día Mundial de la Poesía