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Última semana de febrero y noche

Tengo dolor en mi casa
tengo almendras
vengo a morir cada noche
siento almohadas...
Un paso absurdo, azul, acosa mis caminos.
Tengo que espiar con un ojo al animal que se agazapa
Acecho a la mañana,
corto fragilidades con mis dedos.
Se me escurre el dolor, no llega lejos
porque es mi hueso,
mi casa, mi sustento.
Todo ente feliz no tiene entrada
bajo los arcos que anuncian esta tierra.

Vayan al aire,
busquen en el lago
no importan las mañanas ni las cosas
no le hace que se terminen las olas.
Vayan al circo,
encuentren las serpientes,
que los forzudos me quiten las cadenas.

Hoy se me rompen los huesos
pero mañana estreno nuevas alas.

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