Ir al contenido principal

Esto de jugar a la vida,

Como dijo Amparo Ochoa. Sólo que ahora yo juego con optimismo, podría atreverme a decir con alegría. Porque quiero salir del túnel, porque me voy reconociendo, porque agradezco que la vida tenga todas estas redes de caminos.
Estoy contando mis momentos buenos. Esta semana he acumulado varios, y la cuenta sigue. Reencuentros -virtuales o del tercer tipo- con amigos, (Merino, la Vasca, Alicia).
(Quizá por eso esta semana he conseguido mantener mi presión en el sitio en el que debe estar).
Matías, el yorki de Paola, es otra fuente de alegría con su gracia y su facha... y todo eso, esas pequeñas alegrías y guiños de los amigos y cafés con gratas compañías, son las pequeñas cosas que hacen grande nuestra vida.

Comentarios

Lazuluna ha dicho que…
Gusto encontrarte. Te entrevisté hace algunos años para El Financiero. No te encuentro en Facebook. Ojalá y te interese inscribirte. Estamos muchos.

Lillian van den Broeck

Lo que más te gustó

Otros tiempos, nuevos tiempos, más tiempos...

     Quién pudiera decir algo acerca de esto que vivimos: tiempos de contingencia, de pandemia, de aislamiento y por desgracia de miedo. Vamos como los ciegos dando tumbos por cada día nuevo, diferente, tratando de insertarnos a esta llamada nueva normalidad que nos toma por sorpresa y a la que con tanto trabajo nos acercamos. Nos preguntamos cómo será el futuro, cuándo volveremos a reconocer un rostro en la calle si solamente vemos cubrebocas. Nos preguntamos cómo van a crecer los seres que recién llegan, sin el acercamiento y el abrazo y tanta calidez que acostumbrábamos si vemos cuánta falta nos hace luego de pasar estos meses encerrados y aislados.      Nuevos tiempos y nosotros tratando de aprender a incorporar los nuevos accesorios: gel de alcohol, mascarillas, cubrebocas, atomizadores, cloro, desinfectantes, sana distancia... nuevos tiempos en los que en los restaurantes y en todo lugar se siguen nuevos detallados protocolos para  evitar contagi...

Mi terapia de shock

Laberinto. Poema Liz Durand Goytia, 21 de marzo Día Mundial de la Poesía