Ir al contenido principal

Una casa vacía

Desde hace días se oye el eco de nuestras voces en la que fuera nuestra casa. Esta noche por todo lado parece zona de desastre: cajas con cualquier cantidad de cosas, libros, mis muñecos, mis cuadros, mi material de día de muertos, un inexplicable árbol de navidad, etcétera.
La otra casa, la que apenas comienzo a llenar de mí, mis cosas, mi presencia y mi esencia, ya va tomando cuerpo. Por las noches crujen sus maderas y esta mañana pude darme cuenta de cuánta luz entra por todo lado, ya que anteriormente como estubo nublado o con lluvia no había podido apreciarlo.
En la entrada ya tengo dos macetas, que es lo que le va dando vida. Y mañana, para comenzar a llenarla de calor humano, vamos a partir la rosca de reyes en mi casa. Ya tengo estufa con gas, gracias a la pericia de Edgar, pero sigo sin el calentador de agua para la regadera.
En fin, poco a poco... por ahora estoy moida, mi columna me está matando que anoche no me dejó dormir.
Pero la buena noticia, es decir, el notición, es que ya tengo empleo a partir del próximo lunes, y será como me gusta, con niños.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
¡¡¡¡Felicitaciones amiga!!!.... será estupendo, te felicitoooooo. Ya nos irás contando como te va.

Un abrazo muy apretadito.

Patricia

Lo que más te gustó

Otros tiempos, nuevos tiempos, más tiempos...

     Quién pudiera decir algo acerca de esto que vivimos: tiempos de contingencia, de pandemia, de aislamiento y por desgracia de miedo. Vamos como los ciegos dando tumbos por cada día nuevo, diferente, tratando de insertarnos a esta llamada nueva normalidad que nos toma por sorpresa y a la que con tanto trabajo nos acercamos. Nos preguntamos cómo será el futuro, cuándo volveremos a reconocer un rostro en la calle si solamente vemos cubrebocas. Nos preguntamos cómo van a crecer los seres que recién llegan, sin el acercamiento y el abrazo y tanta calidez que acostumbrábamos si vemos cuánta falta nos hace luego de pasar estos meses encerrados y aislados.      Nuevos tiempos y nosotros tratando de aprender a incorporar los nuevos accesorios: gel de alcohol, mascarillas, cubrebocas, atomizadores, cloro, desinfectantes, sana distancia... nuevos tiempos en los que en los restaurantes y en todo lugar se siguen nuevos detallados protocolos para  evitar contagi...

Mi terapia de shock

Laberinto. Poema Liz Durand Goytia, 21 de marzo Día Mundial de la Poesía