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Textos del día dos...

Despierto de la noche espesa y dolorosa,
abro los ojos a una luz amarga.
El horizonte dónde queda,
a dónde apunta la rosa de los vientos.
Nada es azul ni verde, nada es blanco,
la oscuridad palpita entre mis venas.
Soy una sombra fragmentada
por las partículas de ausencia que proyectas.

.................................................

Nada es eterno y lo sé pero no sirve
saber que pasará toda agonía.
Este dragón consume cada fuerza
que en el dolido corazón quedaba.
Signos de luz espero en el mañana
mientras el llanto lava mi condena.
Afuera el zopilote de la ausencia
pretende su banquete con mis huesos.
Pues bien, que espere hasta que muera
o se aleje, infeliz, cuando yo vuelva.


enero 2, 2009

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