Ir al contenido principal

Caminando con los ojos cerrados

Para Norma Durand y Fausto Mayoral


Ladeo la cabeza para oír mejor:
un pequeño susurro puede guiarme.
Mis manos extendidas son antenas
en espera de  texturas, arrugas, aristas,
ventanas que den al viento,
balcones que apunten al sol.

Las plantas de mis pies perciben
rugosidades en el piso,
piedras pequeñas como botones
que cierran bolsillos de banquetas,
fracturas que parecen abismos, desniveles...

Mi nariz ávida otea, aspira los aromas
que me guían más allá de las fronteras.
Detrás de mí la luz,
pero también dentro de mí,
en este corazón con ojos
que al final de las oscuridades
siempre encuentra, alumbra y se enamora...

Comentarios

Alex Escalante ha dicho que…
Qué bonito texto, Lisie, ¡gracias por compartir!
sevalau ha dicho que…
Hermosìsima Liz:

Toda tù eres hermosa por lo que todo lo que tu mente e imaginaciòn dicte a tu mano, no podrà ser de otra forma.,
SÒLO HERMOSA

Quiero imaginarme de dònde saliò esta inspiraciòn y te aseguro, que se lo leerè aunque la haga llorar como lo hizo conmigo.
Que tengas una Navidad plena de Salud, alegrìa, paz y tranquilidad con toda tu apreciable familia. Los quiero mucho. Tu tìo Lauro

Lo que más te gustó

Otros tiempos, nuevos tiempos, más tiempos...

     Quién pudiera decir algo acerca de esto que vivimos: tiempos de contingencia, de pandemia, de aislamiento y por desgracia de miedo. Vamos como los ciegos dando tumbos por cada día nuevo, diferente, tratando de insertarnos a esta llamada nueva normalidad que nos toma por sorpresa y a la que con tanto trabajo nos acercamos. Nos preguntamos cómo será el futuro, cuándo volveremos a reconocer un rostro en la calle si solamente vemos cubrebocas. Nos preguntamos cómo van a crecer los seres que recién llegan, sin el acercamiento y el abrazo y tanta calidez que acostumbrábamos si vemos cuánta falta nos hace luego de pasar estos meses encerrados y aislados.      Nuevos tiempos y nosotros tratando de aprender a incorporar los nuevos accesorios: gel de alcohol, mascarillas, cubrebocas, atomizadores, cloro, desinfectantes, sana distancia... nuevos tiempos en los que en los restaurantes y en todo lugar se siguen nuevos detallados protocolos para  evitar contagi...

Mi terapia de shock

Laberinto. Poema Liz Durand Goytia, 21 de marzo Día Mundial de la Poesía