Ir al contenido principal

Cosas veredes

Pareceré disco rayado, pero los textos que me van entregando las mujeres del proyecto me emocionan mucho, por todo lo que comparten y la confianza que depositan en mí al dejármelos. Yo voy conociendo a través de sus palabras y recuerdos, a aquella ciudad que ya se fue, que sigue siendo pequeña pero donde han cambiado cosas con el tiempo.
He sabido de cómo le llamaban al dinero americano y al mexicano, de lugares que ya no están mas que en la memoria de quienes los conocieron, de que algunos antojitos se han dejado de hacer... en fin, eso por lo que atañe a la ciudad, porque en lo que respecta a sus historias personales, veo cuántas y cuántas mujeres valientes, cálidas, emprendedoras, divertidas, reflexivas están a nuestro alrededor.
Me quedo pensando en cuántas veces miramos -miro- pasar por mi ventana a personas comunes y corrientes, y quizá lo primero que imaginamos es que sus historias son así, comunes y corrientes. Pero en cuanto nos ocupamos de acercarnos para saber un poco más, vemos cuánta sabiduría o experiencia o memoria puede haber en ellas, cuánto pueden compartirnos.
Así que gano por todos lados al hacer este trabajo: aprendo cómo era esta ciudad en la que aún soy nueva, y cómo cada persona por sencilla que parezca, puede resultar un increíble cofre de tesoros.

Comentarios

Alex Escalante ha dicho que…
Creo que el trabajo que estás haciendo es valiosísimo... además de que está super interesante. Te felicito.

Lo que más te gustó

Otros tiempos, nuevos tiempos, más tiempos...

     Quién pudiera decir algo acerca de esto que vivimos: tiempos de contingencia, de pandemia, de aislamiento y por desgracia de miedo. Vamos como los ciegos dando tumbos por cada día nuevo, diferente, tratando de insertarnos a esta llamada nueva normalidad que nos toma por sorpresa y a la que con tanto trabajo nos acercamos. Nos preguntamos cómo será el futuro, cuándo volveremos a reconocer un rostro en la calle si solamente vemos cubrebocas. Nos preguntamos cómo van a crecer los seres que recién llegan, sin el acercamiento y el abrazo y tanta calidez que acostumbrábamos si vemos cuánta falta nos hace luego de pasar estos meses encerrados y aislados.      Nuevos tiempos y nosotros tratando de aprender a incorporar los nuevos accesorios: gel de alcohol, mascarillas, cubrebocas, atomizadores, cloro, desinfectantes, sana distancia... nuevos tiempos en los que en los restaurantes y en todo lugar se siguen nuevos detallados protocolos para  evitar contagi...

Mi terapia de shock

Laberinto. Poema Liz Durand Goytia, 21 de marzo Día Mundial de la Poesía