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Día domingo



La noche fue para mí: me desvelé viendo la tele. Arribé a mi cama hasta las dos de la mañana y desperté a las ocho porque para variar, mi columna ya no me dejó dormir, así llevo una semana.
Como la Nube sigue con problemas de la piel -tiene alergia- me resolví a bañarla con agua de almidón para ver si se aliviaba un poco de su comezón. Quedó hermosa pero no ha dejado de rascarse, ni modo, mañana irá por su inyección de cortisona.
Alex ya me trajo el monitor que le voy a comprar de segunda mano, y ahora estoy pensando como pueden observar, cómo continuar mi libro. El libro de arte, el que lleva fotos y recortes, porque el otro, como saben, ya está en proceso de registro de autor y toda la cosa. O al menos, mañana inicia su viaje mi paquete con los ejemplares para que Iris, que vive ahora en Cuernavaca, me haga favor de dar sus vueltas al DF para tramitarlo.
Y mañana es un día difícil, porque con lo poco que pude hacer hoy en cuanto a la limpieza y el orden en mi casa, he tenido para no moverme en toda la tarde. Me falta completar y además debo lavar ropa, sin contar con los alumnos que me dieron plantón el viernes y amenazan con venir el lunes... cosa que creo que no se va a poder, tengo que salir a dejar el paquete a la mensajería, hacer super y terminar de limpiar.
Me pesa mucho lo que sucede en Nuevo León, aunque gracias a Dios mis amigas y amigos se han reportado sin novedad. Vaya para ellos mi abrazo solidario.

El viernes hicimos una quemazón -¿hicimos kimo saby?- allá por El Sauzal, en el patio de mi amigo. Vino y grata conversación, frente al mar.
Rescoldos.
A veces, ni eso queda.

Sí, contra lo dicho, fui a votar. Ni modo, siempre lo he dicho, cuando se tiene conciencia, no se puede dejar a un lado. Así que ora me aguanto. El país parece haber hecho lo mismo que hace diez años: votar por el cambio. Volvemos a pintar la geografía nacional de tres colores...

¿Ven en la foto un retrato, en la pared? Es un óleo que me regaló mi amigo pintor Joachim von Mentz, y es una copia de un Goya. Un día le mandé por correo una foto semejante para que viera que la tengo en mi estudio, pero no entendió el mensaje, lo único que me dijo fue que salí muy mal en la foto. Chale. Sí. Los hombres son de Marte.

Mujeres que corren con lobos. También comencé a leerlo. Me parece un poco denso, un toquecito de exagerado, pero apenas comienzo.

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