Ir al contenido principal

Lo que es el cuerpo...

Me di cuenta en los últimos dos días de lo que puede hacer mi cuerpo, lo increíblemente eficiente que resulta sin que yo ponga un solo pensamiento en ello.
Sucede que al parecer me intoxiqué con dos pequeños camarones que comí el domingo. A las cuatro de la mañana del lunes sentí algo raro que relacioné con la sed y me levanté a tomar agua, pero en seguida una bola dura en el estómago me dolió bastante sin que yo supiera qué era -quizá el agua estaba fría o me cayó de peso, pensé- y en pocos momentos se desató la tempestad.
Todo el mundo sabe lo que es una diarrea, y eso fue lo que me aconteció durante las siguientes horas. Cuando paró, mi estómago no era más que una masa dura e hinchada, repleta de dolor. Mi cuerpo se sacudía con calosfríos y me dolían los huesos y los músculos. La náusea seguía presente.
Así pasé el día, tomé por la tarde un poquito de caldo con un pedacito de zanahoria y unas dos cucharadas de pollo porque no pude comer más. El cuerpo doliente no puede ser acomodado en ninguna parte sin que duela más, y me sentía cansada. La cabeza, un martillo.
Pero después de un ibuprofeno me cambió el panorama y pude tomar en la noche un pan y más líquido.
Este día he amanecido con sólo un eco del dolor en el estómago, aunque el cuerpo, los músculos, continúan adoloridos. Pero es por la batalla que le dieron a la enfermedad, es natural que estén cansados después de su victoria. Y yo voy con pies de plomo para la comida, aunque sigo sin apetito. Pero por encima de todo, estoy contenta de ver lo que somos, lo maravillosamente bien conformados que estamos. ¡Gracias, Dios!

Comentarios

Alex Escalante ha dicho que…
Por eso se habla de la "inteligencia del cuerpo". A veces se ve claramente, ¿no es así?

Lo que más te gustó

Laberinto. Poema Liz Durand Goytia, 21 de marzo Día Mundial de la Poesía

Esta mañana Dr. Chipocles

Desde la cama me puse a ver noticias. Sé que no es -ni con mucho- la mejor manera para levantarse, pero lo hice sin pensar. Encontré que estaban dando un reportaje acerca de un médico en el Hospital de Pediatría de la ciudad de México, en donde todavía ando por suerte. El doctor especializado en oncología ha sido bautizado por sus pequeños pacientes como "Dr. Chipocles", que es la manera que tenemos los mexicanos para denominar a alguien que es muy bueno en lo que hace, y lo que no sé es por qué se eligió el nombre de un chile -chipocle, chipotle- para eso. El caso es que este médico inusitado es tan sensible que no solamente se disfraza de distintas cosas para ir a trabajar como el famoso Dr. Patch Adams, sino además, al ser entrevistado sobre su trabajo, termina diciendo, con la garganta cerrada y lágrimas en los ojos, que se considera un ser especial por poder hacer el trabajo que hace. Y lloró cuando mencionó a sus niños enfermos que ya no están con nosotros. Tengo que ad...

Infografía Modelos Conductuales en Psicología Clínica

Para quien le sirva mi tarea: