Ir al contenido principal

Taller de Arte Alternaivo

Estos son fragmentos de un collage en el que estoy experimentando con las texturas. Es una hoja de almanaque con hileras de boletos de entrada pegados dando idea de una persiana. Quiero explorar personajes de circo, particularmente acróbatas y estoy comenzando.

La calidad del instructor me llevó a tomar el curso aunque no supiera de lo que se trataba. ¡Y acerté! El grupo es heterogéneo y el tema hace que sea muy abierto. A algunas compañeras las conocía pero además encontré a un chico maravilloso que tiene miles de ideas geniales en su cabeza, y todas tienen que ver con hacer bien comunitario. Es graffitero y un verdadero artista que despliega su creatividad en un sinnúmero de actividades, experimentando con cualquier cantidad de materiales. Napenda, junto con otras dos compañeras, dirigirá un pequeño grupo de jóvenes para pintar los muros de unas aulas del Cearte durante la próxima semana, es lo que constituye el segundo módulo de este taller. Napenda se cambió a ese nombre porque dice que en idioma zuahili (o como se escriba) significa "yo amo".
Por lo pronto anoche me desvelé haciendo mi primer grafitti usando sprays y esténciles. Toda una experiencia que me dejó bastante alborotada como para poder dormir y me seguí pintando. No estoy segura de que los vapores del spray no tuvieran nada que ver en eso, porque lo primero que me hicieron fue provocarme alergia en la piel.
Experimentar estos nuevos lenguajes urbanos pero sobre todo estar en contacto con los jóvenes y su querer decir, es lo que me alborota de este taller, que me parece que me va a dar para alguno que otro proyecto de ésos chidos que me invento...

Comentarios

Lo que más te gustó

Otros tiempos, nuevos tiempos, más tiempos...

     Quién pudiera decir algo acerca de esto que vivimos: tiempos de contingencia, de pandemia, de aislamiento y por desgracia de miedo. Vamos como los ciegos dando tumbos por cada día nuevo, diferente, tratando de insertarnos a esta llamada nueva normalidad que nos toma por sorpresa y a la que con tanto trabajo nos acercamos. Nos preguntamos cómo será el futuro, cuándo volveremos a reconocer un rostro en la calle si solamente vemos cubrebocas. Nos preguntamos cómo van a crecer los seres que recién llegan, sin el acercamiento y el abrazo y tanta calidez que acostumbrábamos si vemos cuánta falta nos hace luego de pasar estos meses encerrados y aislados.      Nuevos tiempos y nosotros tratando de aprender a incorporar los nuevos accesorios: gel de alcohol, mascarillas, cubrebocas, atomizadores, cloro, desinfectantes, sana distancia... nuevos tiempos en los que en los restaurantes y en todo lugar se siguen nuevos detallados protocolos para  evitar contagi...

Mi terapia de shock

Laberinto. Poema Liz Durand Goytia, 21 de marzo Día Mundial de la Poesía