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Ahora que nos llega el frío

a la ciudad, pues afortunadamente para nosotros, Ensenada ha tenido un clima de primavera mientras en el resto del mundo la gente se congela, mi muy atinada master reiki de cabecera y amiga vino a casa para darme una sesión y me dijo que tenía yo mucho frío en los huesos de la columna, los nervios, las articulaciones... Me aplicó un aceite y quedó de volver en la semana para seguirme ayudando.
Sus palabras las tomé literalmente y por consejo e insistencia de Alex, localicé un cojincito eléctrico que tenía guardado, lo enchufé y lo amarré a mi cintura cual moderna geisha, lo cual me condujo a estarme quieta por buen rato. La sorpresa fue que mi dolor de semanas disminuyó como en ochenta por ciento!. Claro, el reposo forzado también ha de tener algo que ver, pero pasé una buena noche después de muchísimas malas. Tengo todavía muy doloridos los músculos del cuello y la espalda debido a la tensión de dolor por tanto tiempo, pero mi columna parece estar mejor.
De todos modos, no puedo estar mucho tiempo sentada, de modo que esta es una entrega breve...¡Abur!

Comentarios

Idan Sáenz ha dicho que…
Sí, entrega breve, pero concisa; es bueno saber de tí Liz... más bueno sería, claro, saber que ese dolor ha dejado de dar la lata... pero es una buena noticia que haya cedido en un ochenta por ciento... creo.

Esperaré tus letras con paciencia.

Un beso.

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