Ir al contenido principal

Preparando un taller


Estoy emocionada porque nuevamente mis amigas de Huajuapan y yo haremos de las nuestras. Nos pusimos de acuerdo para que imparta yo un taller de Patrimonio Cultural Intangible en algunas comunidades de Huajuapan. Martha y Alicia Olivera ya enlistaron a cinco escuelas y el museo local.

La idea es provocar que los niños valoren su patrimonio para que lo conserven, defiendan y transmitan, principalmente su lengua, que es un tesoro del cual actualmente muchos se avergüenzan debido a la discriminación de que son víctimas. Además resulta que prefieren aprender inglés ¡olvidando su propia lengua! No convencería a nadie para desistir de aprender algo nuevo, así que intentaré convencerlos de lo mucho que tienen y deben apreciar.

Hace tiempo Conaculta y la Universidad Autónoma Metropolitana ofrecieron un diplomado en línea que duraba un año, sobre Cultura Infantil. Me alegro haberlo tomado y acreditado porque entre los temas estuvo precisamente el del Patrimonio Cultural en la Infancia y justamente estoy releyendo la bibliografía.

Nada me emociona tanto como preparar el material cuando voy a dar talleres. Me gusta contemplar la sorpresa en los ojos de los niños cuando descubren cosas o cuando pueden expresarlas.

Estamos sufriendo mucho por ahora para conseguir el dinero para mi pasaje, que es el único gasto que habrá que pagar sobre el taller porque lo doy voluntario, y con gusto pagaría el boleto si pudiera. Es a veces una desgracia vivir tan lejos del centro porque con lo que cuestan los pasajes en este país resulta como sacarse la lotería poder viajar al centro...

Comentarios

Lo que más te gustó

Esta mañana Dr. Chipocles

Desde la cama me puse a ver noticias. Sé que no es -ni con mucho- la mejor manera para levantarse, pero lo hice sin pensar. Encontré que estaban dando un reportaje acerca de un médico en el Hospital de Pediatría de la ciudad de México, en donde todavía ando por suerte. El doctor especializado en oncología ha sido bautizado por sus pequeños pacientes como "Dr. Chipocles", que es la manera que tenemos los mexicanos para denominar a alguien que es muy bueno en lo que hace, y lo que no sé es por qué se eligió el nombre de un chile -chipocle, chipotle- para eso. El caso es que este médico inusitado es tan sensible que no solamente se disfraza de distintas cosas para ir a trabajar como el famoso Dr. Patch Adams, sino además, al ser entrevistado sobre su trabajo, termina diciendo, con la garganta cerrada y lágrimas en los ojos, que se considera un ser especial por poder hacer el trabajo que hace. Y lloró cuando mencionó a sus niños enfermos que ya no están con nosotros. Tengo que ad...

Sorprendente

Hoy tocó la revisión médica de Paola aquí en Ensenada. Le habían pedido que se hiciera unos estudios para ver las condiciones del hígado y una biometría hemática. Tiene ya casi un mes que le disminuyeron los medicamentos, y en lugar de 39 pastillas semanales, ahora toma nueve. La sorpresa para la doctora y la enfermera que la atienden, fue que los resultados del hígado son normales, y no tiene anemia. Dijeron que en 20 años, es la primera persona a quien se da un tratamiento intensivo por seis meses y además, no aparecen secuelas del medicamento. Sí, sorprendente, pero ¿sorprendente? ¿Y las veladoras con las mejores intenciones que llevaron mis amigas poetas a la Catedral en Oaxaca? ¿Y todas esas energías positivas que desde el fondo de sus corazones me enviaron familiares, amigos, conocidos y hasta desconocidos cuando me veían penando por mi hija? ¡Claro que tenía que resultar! Ahí está ella, la princesa del poema Ojos de veladas lunas, ahora radiante, con más dinamismo y con aspecto ...

Cuando ronda la muerte

En realidad todos estamos a las puertas de la muerte. Cuando niños, mis hijos se asustaban cuando yo decía "no sé si mañana voy a amanecer muerta" pero es algo que siempre me ha quedado claro. Lo difícil es aceptar la otra muerte, la de alguien más. Y últimamente he pasado ya algunos sustos. Porque por más que sepamos que es un paso más, nos asusta tener que prescindir de quienes queremos, nos duele no verlos cuando se nos antoje, nos martiriza pensar en no tener más sus palabras... Y ahora pareciera que le toca a él, al más fuerte de mis hermanos. Todos son unos animalotes como siempre he dicho, pero él ha sido diferente. Si se marchó de la casa a los once años con un circo que visitaba Orizaba, es porque era diferente ¿no?. Pasaron años hasta que dimos con él y cuando volví a verlo parecía una estatua: enorme, bien formado, moreno y con un vozarrón que dejaba clara su presencia. Decidió como pocos que viviría la vida a su manera, y ha sido congruente. Por eso ahora me dice...