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Casi nueva

Sí, después de la reacción de mi cuerpo la semana pasada, ahora me siento energizada y optimista, y al decir de Iris, "he vulto a ser yo". Ahora estoy tomando unas gotitas de lo de las flores de Bach y veré cómo resultan.

Revoloteando mis papeles en busca de unos documentos, encontré un puñado de poemas que alguna vez me dedicó un poeta y que tiene largo tiempo que no había vuelto a leer. Para documentar mi vanidad, darme ánimos ahora que las añoranzas y melancolías me rondan con la llegada del otoño y el presagio del invierno, compartiré el poema que esta mañana me levantó más el ánimo:

XIX (HOYUELOS)

Si cuando amaneces
ya no sientes este abrazo,
ni los besos en los hombros orillados
o en tu cuello.
Si ya no te das
ese minuto para recibirme,
si tus camanances no me dan esa sonrisa
detrás de los rayos que el sol
coló entre la cortina
y que no son sino mis dedos
y el latido que roban de la aurora.
Si pones más distancia a la distancia,
es demasiado inhumano tu castigo
a quien no pudo callar cuánto te amaba
en aquella orfandad de las palabras.

Si en el aire móvil ya no adv iertes
subrepticio mi cariño,
entonces dime qué debo hacer para olvidarte
y que cn el olvido ciego
se restañe la herida que dejé en tu orgullo
de saberte mujer
entera y de una sola pieza.


Camanance: Hoyuelo que se forma a cada lado de la boca en algunas personas cuando ríen.

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