Ir al contenido principal

2 de octubre no se olvida

He recibido de mi querido amigo Óscar Wong este recordatorio poético sobre la tragedia que nos pesará siempre, y lo comparto a manera de homenaje a los caídos y en conmemoración de una fecha que no podemos olvidar.



Mi madre cuenta

Mi madre cuenta
que nací hambriento;
era rechoncho y colorado
(dice);
tenía una cuna
heredada de otros niños
-mis hermanos-
y por eso tengo
la sangre de colores.
“Naciste hace más
de veinte años,
atormentado, predispuesto”.

Pero miente, mi madre miente,
porque yo nací
“... un día
que Dios estuvo enfermo,
grave”,
nací una tarde descubierta
entre gritos y otras cosas
que me duelen:
Tlatelolco, dos de octubre.

Óscar Wong

(De su primer poemario He brotado raíces, Edit. Katún, Méx., 1982, p, 13)

Comentarios

Lo que más te gustó

Laberinto. Poema Liz Durand Goytia, 21 de marzo Día Mundial de la Poesía

Esta mañana Dr. Chipocles

Desde la cama me puse a ver noticias. Sé que no es -ni con mucho- la mejor manera para levantarse, pero lo hice sin pensar. Encontré que estaban dando un reportaje acerca de un médico en el Hospital de Pediatría de la ciudad de México, en donde todavía ando por suerte. El doctor especializado en oncología ha sido bautizado por sus pequeños pacientes como "Dr. Chipocles", que es la manera que tenemos los mexicanos para denominar a alguien que es muy bueno en lo que hace, y lo que no sé es por qué se eligió el nombre de un chile -chipocle, chipotle- para eso. El caso es que este médico inusitado es tan sensible que no solamente se disfraza de distintas cosas para ir a trabajar como el famoso Dr. Patch Adams, sino además, al ser entrevistado sobre su trabajo, termina diciendo, con la garganta cerrada y lágrimas en los ojos, que se considera un ser especial por poder hacer el trabajo que hace. Y lloró cuando mencionó a sus niños enfermos que ya no están con nosotros. Tengo que ad...

Infografía Modelos Conductuales en Psicología Clínica

Para quien le sirva mi tarea: