Ir al contenido principal

Llenar los días


En el ocaso, cuando la hora de las hadas,
cuando no es noche ni es día,
esperas esa sensación que te dará sorpresas.
Nunca se sabe por anticipado
si tendrás un cosquilleo feliz
o un doloroso graznido del ave solitaria.

Esa señal te asignará a la noche,
que alistará los sueños invocados:
quizá podrás volar sin alas
o regresar a tu pasado.

No sabrás cuántos sueños han poblado tus horas
despertarás entusiasta o cansada
según las posiciones de lo astros.

Y te preguntarás de nuevo
si con eso se llena cada día,
cuando por la mañana abras tus ojos.

Comentarios

Lo que más te gustó

Otros tiempos, nuevos tiempos, más tiempos...

     Quién pudiera decir algo acerca de esto que vivimos: tiempos de contingencia, de pandemia, de aislamiento y por desgracia de miedo. Vamos como los ciegos dando tumbos por cada día nuevo, diferente, tratando de insertarnos a esta llamada nueva normalidad que nos toma por sorpresa y a la que con tanto trabajo nos acercamos. Nos preguntamos cómo será el futuro, cuándo volveremos a reconocer un rostro en la calle si solamente vemos cubrebocas. Nos preguntamos cómo van a crecer los seres que recién llegan, sin el acercamiento y el abrazo y tanta calidez que acostumbrábamos si vemos cuánta falta nos hace luego de pasar estos meses encerrados y aislados.      Nuevos tiempos y nosotros tratando de aprender a incorporar los nuevos accesorios: gel de alcohol, mascarillas, cubrebocas, atomizadores, cloro, desinfectantes, sana distancia... nuevos tiempos en los que en los restaurantes y en todo lugar se siguen nuevos detallados protocolos para  evitar contagi...

Mi terapia de shock

Laberinto. Poema Liz Durand Goytia, 21 de marzo Día Mundial de la Poesía