martes, 27 de marzo de 2012

Cuando tenga la noche...


Quiero empezar a dibujar unas palabras
para ese colibrí que cuelga de mi oreja,  
me dice con su voz tornasolada
que empieza a amanecer de nuevo,
que la lluvia alimenta mis brotes
para que pronto tenga flores
y me convierta en el ramo
que reviente en sus alas, prestándoles pasión.

Quiero seguir escuchando a ese grillo
que muerde los misterios de la noche
y me repite, como el colibrí,
que estoy viva, estoy viva, estoy viva…

1 comentario:

Martha Verdugo dijo...

Esta hermoso....y
pues a vivir la vida amiga!

Ya te extrañamos.