Ir al contenido principal

Aquella mañana de Reyes...

Bueno, fue totalmente fuera de serie. Por un lado, los Reyes nunca nos traían nada, y por otro y un poco el mismo, tampoco esperábamos algo.
Pero aquellas vacaciones nuestros primos llegados de México traían gran alboroto con eso y dijeron que teníamos que poner nuestro zapato aunque no escribiéramos una cartita. Mis hermanos y yo lo hicimos.
Antes de que amaneciera, empezaron los ruidos de ratón, de papeles rompiéndose, de cosas que se desenvuelven... caminé hasta la sala donde estaban todos los zapatos y vi que algunos de mis primos ya se habían levantado y estaban sacando sus juguetes de los estuches.
Increíblemente, a mí también me habían traído cosas: un juego de vasos pequeñitos, como tarros, de vidrio de verdad de color verde translúcido. ¡No lo podía creer! Para mí sola, un juguete que además me permitiría compartir con otros alguna excéntrica bebida de las que inventaba mezclando agua con plantas de las  macetas de mi buely...
A uno de mis hermanos, una máscara narigona con bigotes, a otros, pistolas tronadoras, otros más, carros de plástico.
Y fue jugar y jugar todo el día, y sentir enoooorme el corazón porque sí, ¡a mí también me habían visitado los Reyes!

Comentarios

Alex Escalante ha dicho que…
¡Qué bonito recuerdo, Lisie!

Lo que más te gustó

Otros tiempos, nuevos tiempos, más tiempos...

     Quién pudiera decir algo acerca de esto que vivimos: tiempos de contingencia, de pandemia, de aislamiento y por desgracia de miedo. Vamos como los ciegos dando tumbos por cada día nuevo, diferente, tratando de insertarnos a esta llamada nueva normalidad que nos toma por sorpresa y a la que con tanto trabajo nos acercamos. Nos preguntamos cómo será el futuro, cuándo volveremos a reconocer un rostro en la calle si solamente vemos cubrebocas. Nos preguntamos cómo van a crecer los seres que recién llegan, sin el acercamiento y el abrazo y tanta calidez que acostumbrábamos si vemos cuánta falta nos hace luego de pasar estos meses encerrados y aislados.      Nuevos tiempos y nosotros tratando de aprender a incorporar los nuevos accesorios: gel de alcohol, mascarillas, cubrebocas, atomizadores, cloro, desinfectantes, sana distancia... nuevos tiempos en los que en los restaurantes y en todo lugar se siguen nuevos detallados protocolos para  evitar contagi...

Mi terapia de shock

Laberinto. Poema Liz Durand Goytia, 21 de marzo Día Mundial de la Poesía