Ir al contenido principal

A partir de mañana...


Ensenada será diferente para mí. Mi amigo Merino se fue a principios de noviembre y mi amiga Iris parte al rato rumbo al sur, a su añorado sur, su paraíso perdido.
Esta tarde al llegar a casa pensé en que mañana tengo que salir a hacer algunas cosas. "Voy a llamar a Iris para que me acompañe", pensé. Y el vuelco en el estómago y el pecho me hicieron recordar eso: que a partir de mañana, Ensenada será diferente para mí, sin mis amigos, compas, cuates, confidentes, enfermeros, contertulios...
Ay, qué difícil, pero qué gusto por ellos, que están en donde quieren y harán lo que desean.
En realidad yo también haré lo propio, aunque me queda la muy grande, ardua tarea, de configurarme de nuevo sin su presncia cálida, sostenedora, divertida.
Ay, la vida!

Comentarios

Lo que más te gustó

Otros tiempos, nuevos tiempos, más tiempos...

     Quién pudiera decir algo acerca de esto que vivimos: tiempos de contingencia, de pandemia, de aislamiento y por desgracia de miedo. Vamos como los ciegos dando tumbos por cada día nuevo, diferente, tratando de insertarnos a esta llamada nueva normalidad que nos toma por sorpresa y a la que con tanto trabajo nos acercamos. Nos preguntamos cómo será el futuro, cuándo volveremos a reconocer un rostro en la calle si solamente vemos cubrebocas. Nos preguntamos cómo van a crecer los seres que recién llegan, sin el acercamiento y el abrazo y tanta calidez que acostumbrábamos si vemos cuánta falta nos hace luego de pasar estos meses encerrados y aislados.      Nuevos tiempos y nosotros tratando de aprender a incorporar los nuevos accesorios: gel de alcohol, mascarillas, cubrebocas, atomizadores, cloro, desinfectantes, sana distancia... nuevos tiempos en los que en los restaurantes y en todo lugar se siguen nuevos detallados protocolos para  evitar contagi...

Mi terapia de shock

Laberinto. Poema Liz Durand Goytia, 21 de marzo Día Mundial de la Poesía