Ir al contenido principal

Aprender



Lo curioso es que una tiende a pensar que, con el paso del tiempo, ha aprendido muchas cosas. Un día que estaba con Iris platicando, llegamos a la conclusión de que "es chido tener más edad", porque dizque una se siente más confiada en su experiencia, sabe más y mejor lo que quiere y todo eso...
Y ¿qué es todo eso? Lo cierto es que si nos detenemos a pensar, la realidad es que hay que aprender a vivir diariamente: cada 24 horas tenemos que resetearnos para comenzar porque cada día es diferente, nosotros no amanecemos iguales, quizá esta mañana me duele el juanete o me molesta el ruido o me cae mal la comida o me antojo un imposible o me la paso soñando despierta... hasta que me tocan el claxon.
Entonces todo se altera: mi relación con los demás no es de siempre, todo el mundo detecta cuando un amigo viene de malas, se lo lleva Pifas o sus ojos se miran encendidos, quizá por la buena noche o el último enamoramiento.
El caso es que generalmente no tenemos la conciencia de estar aprendiendo, de recordar lo aprendido, de intentar poner en práctica lo que vamos sabiendo.
Y seguimos dando palos de ciego, a ver si de repente conocemos a alguien que sí sea interesante, que sí sea auténtico, que diga lo que piensa y actúe como dice que piensa...
Nosotros mismos ¿Hacemos eso?
Como dijera mi amiga: Se los dejo de tarea.

Comentarios

Alex Escalante ha dicho que…
Qué buena reflexión, Lisie. A veces el día a día pesa y se nos olvidan las buenas intenciones, como la de estar consciente. Pero definitavemente vale la pena el esfuerzo.

Lo que más te gustó

Otros tiempos, nuevos tiempos, más tiempos...

     Quién pudiera decir algo acerca de esto que vivimos: tiempos de contingencia, de pandemia, de aislamiento y por desgracia de miedo. Vamos como los ciegos dando tumbos por cada día nuevo, diferente, tratando de insertarnos a esta llamada nueva normalidad que nos toma por sorpresa y a la que con tanto trabajo nos acercamos. Nos preguntamos cómo será el futuro, cuándo volveremos a reconocer un rostro en la calle si solamente vemos cubrebocas. Nos preguntamos cómo van a crecer los seres que recién llegan, sin el acercamiento y el abrazo y tanta calidez que acostumbrábamos si vemos cuánta falta nos hace luego de pasar estos meses encerrados y aislados.      Nuevos tiempos y nosotros tratando de aprender a incorporar los nuevos accesorios: gel de alcohol, mascarillas, cubrebocas, atomizadores, cloro, desinfectantes, sana distancia... nuevos tiempos en los que en los restaurantes y en todo lugar se siguen nuevos detallados protocolos para  evitar contagi...

Mi terapia de shock

Laberinto. Poema Liz Durand Goytia, 21 de marzo Día Mundial de la Poesía