lunes, 10 de mayo de 2010

Día de las Madres

Me despertó el teléfono de mi segundo sueño, porque había despertado temprano pero todavía tenía sueño y me volví a dormir. Era Paola, para felicitarme. Casi en seguida llamó mi tía Olga y mientras hablaba con ella sonó el celular y así se siguió la mañana. Es lo que me gusta de este día, todo lo demás me re patea: los abusos en los precios de los restaurantes, las flores, los regalos, las filas largas, los mariachis, las pachangas a todo volumen. Todo eso es lo que echa a perder este día que sirve para que reconozcamos el valor del trabajo de las madres.
Tuve una tarde tranquila y deliciosa, y por la noche salí a comprar un aparatito para la compu porque el que tenía se descompuso. La sorpresa fue el frío que hacía, luego vi que estábamos a 13 grados, deliciosos comparados con el calor que al parecer azota al resto del país.
Así que ha sido otro día bueno para mi colección!
Felicidades, Madres!

1 comentario:

Pat dijo...

Mi querida amiga, parece que fue hace tanto cuando Paola estaba mal, y ahora..., te das cuenta como corre el tiempo y nos lleva como una hoja montada en su lomo. Los eventos cambian, y nosotros, interiormente seguimos intáctos.
Un abrazo cariñoso para ti.