Ir al contenido principal

Grito de Independencia en Ensenada, B. C.

ohttp://www.youtube.com/watch?v=2PkSAZ6yJRo


Cuesta creer que luego de tantos años, la situación no haya cambiado. Cuesta creer que a pesar de que parezca que somos libres, sigamos como siempre, con una seguridad precaria, con autoridades corruptas, con medios que no informan...
Y anoche, durante la ceremonia cívica en el Palacio Municipal de este puerto, ocurrió un hecho vergonzante proveniente de las propias autoridades.
Cuando las chicas del 132 Ensenada desplegaron su manta de identificación en la parte de arriba de un puente, fueron inmediatamente reprimidas con lujo de violencia, sin aclaración por parte de la policía sobre el origen de su agresión.
Existen videos en donde se puede observar claramente, a pesar de la oscuridad, cómo sucedieron los hechos. Pero el cinismo del gobernante plantea en un comunicado que los del 132 "agredieron a la ciudadanía", y sus esbirros cargaron con todo: ciudadanos ajenos al movimiento y reporteros por igual. Las autoridades se excusaron diciendo que en la trifulca no tuvieron tiempo de verificar a quiénes se llevaban... ni cómo ayudarlos con ese comentario.
Lo que es inadmisible, es que esto ocurra. Montones de muchachos fueron llevados a la comisaría, en estado precario ya que fueron agredidos por la policía con esa llave que llaman china y que asfixia; una compañera fue arrojada al piso con violencia y tiene una rodilla fracturada; otra compañera fue maltratada y manoseada cuando se la llevaban.
Salieron todos anoche mismo de ese lugar debido a la presión que ejerció el movimiento manifestante afuera de las instalaciones. Mañana se harán las quejas oficiales en Sindicatura y en Derechos Humanos.
Esta es la muestra de lo que nos depara el estado, aquí en Ensenada con el priista Enrique Pelayo Torres, y en todo lugar donde las "autoridades" consideren, sencillamente, que pueden seguir pisoteando nuestros derechos.
NO a la represión, NO a la violencia, NO a la imposición!!!



La compañera que ofreció flores y un saludo a la policía en previa manifestación pacífica, como han sido todas, en la parte superior de la foto; y recibiendo atención médica después de la manifestación de anoche en la ceremonia cívica del Palacio Municipal, en Ensenada.

Comentarios

Lo que más te gustó

Poema para los niños migrantes

Para los niños migrantes


Temprano te salieron alas y esparces la ceniza de un vuelo inesperado. Vuelas hacia una tierra prometida que no existe , donde leche ni miel encontrarás.
Encerrarán tu vuelo en jaulas y el miedo que aprendiste a dejar lejos regresará a morderte por las noches. Ningún río te besará con agua fresca, ninguna señal de la cruz sobre tu frente te va a guardar de la amargura.
Somos testigos de la decapitación de tu infancia, de tu niñez hoy preñada de dolor, de pies cansados y ojos secos.
Que la vergüenza nos cubra cada que te preguntes o que pidas, que el corazón nos duela hasta que tengas alas con vuelo renacido.

Sí, un domingo más

Desde antier por la noche Mauricio y yo andamos un poco desconchinflados: a él le vinieron escalofríos y dolor de estómago junto con el de los músculos de los hombros. Le dí te y masage y pareció sentirse mejor.
Pero ayer amaneció igual, con náusea e incipiente dolor de cabeza. A mí me comenzó un dolor igual en cuanto terminamos de comer en casa de Coquito, con Alfonso que ya había llegado. Antes de salir hacia el hospital me tomé una pastilla que no funcionó y cuando llegamos tomé otra que tampoco hizo efecto. Cuando bajé del piso para que Mauricio pudiera subir, una señora me regaló otra pastilla porque me vio agarrándome la cabeza con las manos...pero tampoco sirvió.
Pablita estuvo contenta con la visita de Alfonso, ya se sabe que él es siempre tan ocurrente que resulta cómico y se pasan ratos muy gratos en su compañía.
De regreso en el metrobús nos dirigimos a una farmacia para comprarme una inyección porque ya era migraña mi dolencia.
La caminadera por el cierre de estación fue más a…

Ensenada: estación de partida

Y en el instante en que suena la sirena me salta el corazón: avisa que es una despedida, que los lobos marinos se quedan atrás con la brisa y los buques, con las olas que me habrán de encontrar en otro punto del mar. Ahora el cielo tímido, desdibujado, me saluda, sabe que uno nunca se despide de él. Estoy en una casa de muñecas que me aloja por un rato, algún día voy a poder ser así de pequeña, sencilla como una hoja de papel en donde todo se dibuja o se borra o se transforma. Porque si mi naturaleza de palabras debe tener un lecho sería de papel, uno que no fuera demasiado absorbente porque se chupa la tinta y la hace mancha, ni demasiado liso que no admita el grafito, ese suave y lustroso material con el que a veces intento mi retrato. Regreso, estoy aún en Ensenada por unas horas más después de muchos años, bebo esta brisa con el cuerpo, me asomo a este jardín desconocido por la ventana que da a un cerro lleno deviviendas coloridas pero cenicientas, como corresponde a este lugar. Mucha…