Ir al contenido principal

Calor y reminiscencias

Ahora que estamos disfrutando este verano caluroso en Ensenada, recuerdo la primera vez que experimenté calor extremo. Porque en mi tierra el clima es benévolo y cuando sube la temperatura siempre tenemos a la mano ríos y arroyos para refrescarnos.
Pero aquella vez yo tenía ocho años y acabábamos de llegar al puerto de Veracruz. Sentía como si respirara agua, los cabellos se me pegaban en la frente y los ojos, y jalar aire no servía de nada. Mis hermanos y yo buscábamos la manera de refrescarnos: si nos pegábamos a las paredes, estaban calientes. Si abríamos llaves de agua, igual. Los abanicos de cartón primero se nos desbarataban que quitarnos el calor... Simplemente quedamos como ligas estiradas, tirados en el piso inmóviles por el sopor, sin apetito y con el estómago inflado de tanta agua que tomamos,  pensando en las aguas cantarinas y frescas de Orizaba...

Comentarios

Lo que más te gustó

Otros tiempos, nuevos tiempos, más tiempos...

     Quién pudiera decir algo acerca de esto que vivimos: tiempos de contingencia, de pandemia, de aislamiento y por desgracia de miedo. Vamos como los ciegos dando tumbos por cada día nuevo, diferente, tratando de insertarnos a esta llamada nueva normalidad que nos toma por sorpresa y a la que con tanto trabajo nos acercamos. Nos preguntamos cómo será el futuro, cuándo volveremos a reconocer un rostro en la calle si solamente vemos cubrebocas. Nos preguntamos cómo van a crecer los seres que recién llegan, sin el acercamiento y el abrazo y tanta calidez que acostumbrábamos si vemos cuánta falta nos hace luego de pasar estos meses encerrados y aislados.      Nuevos tiempos y nosotros tratando de aprender a incorporar los nuevos accesorios: gel de alcohol, mascarillas, cubrebocas, atomizadores, cloro, desinfectantes, sana distancia... nuevos tiempos en los que en los restaurantes y en todo lugar se siguen nuevos detallados protocolos para  evitar contagi...

Mi terapia de shock

Laberinto. Poema Liz Durand Goytia, 21 de marzo Día Mundial de la Poesía