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Ouch, la gripa!

Me tomó por descuido, en la alegría del festejo del cumpleaños, y me sorprendió porque me dejó una voz muy espinuda, el pecho doliente y congestionado y las noches un poco difíciles. Mi jarabe Brincolín me quita los apremios de la tos y en general voy saliendo de esta gripa que no sé si se debió al clima raro, más bien fresco en pleno verano, al humo de la fogata, al sereno en la playa o a que necesito tomar vitaminas...sin mencionar a "la bola".
Pero pasando a lo siguiente, anoche fue la Fiesta Callejera en la plaza de Cearte, y la verdad la vi empobrecida con respecto a otros años, y también con menos asistencia de público, aunque había, naturalmente, muchos niños. Creo que hace falta mayor impulso o esfuerzo para que esta fiesta no vaya de más a menos o termine por desaparecer...
Encontré a los jóvenes grafiteros que el año pasado estuvieron en el taller de verano, haciendo lo suyo y creciendo un poquito, y pude ver una pequeña obra de teatro con jóvenes de la comunidad, bastante divertida y bien ejecutada.
El fresco de la noche me hizo emprender el regreso, pero sobre todo, la falta de actividades que llamaran mi atención. Sin embargo, quienes estuvieron, estuvieron bien.


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