jueves, 11 de noviembre de 2010

Instituto Nacional de Rehabilitación

Antes de comenzar el viacrucis sobre mi columna y ahora también cadera, debo decir que la presentación de mi plaquette fue muy agradable, sobre todo porque pude reunirme con mis allegados a quienes tenía mucho tiempo de no ver. Gracias amigos, familia, por haber acudido a mi convocatoria. Estuve tan contenta que no sentí para nada el frío, aunque quizá mi columna sí lo resintió.
Esa misma noche comenzó un pequeño dolorcillo de la cadera derecha hacia la rodilla, aunque con las horas aumentó y para la mañana ya me impidió sentarme a tomar el café con  mi hermana Sandra. De ahí en adelante no he conocido descanso, pues el dolor no me da treguia alguna a pesar de las pastillas relajantes. No he dormido en estas dos noches y en este momento el dolor me tiene inmovilizada, ha sido un verdadero triunfo levantarme al baño. Por fortuna anoche mi hijo me facilitó esta micro computadora y por eso pude, a las cuatro de la mañana en que ya no pude más y sentía que estaba al borde de la desesperación, buscar los datos del INR, para preguntar si me pueden atender.
La señorita me indicó llegar a urgencias para que controlen el dolor y luego solicitar consulta externa.
Ahora la pregunta es: si me cuesta tanto solamente ir los diez pasos al baño ¿cómo voy a llegar al instituto, que queda según parece por Xochimilco, y estoy en Azcapotzalco? Solamente imaginar bajar los cuatro pisos de este edificio sin elevador y caminar hacia el metro sin mi bastón me tiene un poco angustiada...
Tendré que comenzar a mover redes para ver si alguien me puede ayudar...
¡Me urge quitar este dolor que no me deja pensar!

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