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La visita del miedo

Me despertó el celular antes de las seis de la mañana. Una de mis hermanas, acompañada de otro hermano, está internada en el hospital. La habían operado hace poco más de una semana y ahora hay complicaciones, aparentemente debido a la mala intervención quirúrgica. Me informan del estado de ella, de los estudios aparentemente interminables que habrá que hacerle, de los varios días que deberá estar internada y así. Estoy a tres mil quinientos kilómetros de distancia e imposibilitada económicamente para acompañarla gracias a la crisis económica a la que nos lleva la falta de empleo y demás parafernalia de nuestros absolutamente indolentes, ignorantes gobernantes. Entonces, con esa luz roja encendida en mi cerebro y en mi corazón, sigo viviendo las horas de cada día, y hago mis deberes escolares con el miedo debajo, y preparo la comida con ese latido adentro, y voy a clases, converso con personas, alimento a mis perras y todo con ese miedo latiendo entre las venas porque un pre diagnós...

Migrantes que duelen

Imaginen la foto donde una precaria balsa llega a la isla de Lesbos con refugiados. Imaginen las caras de las madres, el cansancio, el miedo. Imaginen que hay buenas personas esperando en la orilla y los reciben con paños secos y alimentos calientes.   Pueden imaginar también que una persona que se acerca a la barca recoge a una niña pequeña y llorosa y al abrazarla, siente una enorme responsabilidad. Eso es lo que vi en un video que no encuentro manera de compartir, y que me hizo escribir lo siguiente: Abrázala, dale calor,  seca esa húmeda sal  que le ha dejado el mar  después de su jornada. Cuídala.  no lastimes su preciado corazón,  no laceres su espíritu con indiferencia  ni provoques su llanto con desprecio. Es la semilla de nuestra humanidad.  Es el futuro que volvimos incierto,  dejando atrás los días al sol,  a las mañanas, a los trinos. Sopla un diente de león  para que sepas cómo es frágil ...

Quizá también soy noche

Es noche. Me levanto del sueño que no pudo envolverme y deambulo por la casa buscando los secretos nocturnos de las cosas, su palpitar oculto a nuestros ojos en el día, cuando la luz es un escudo bajo el cual se ocultan los rumores. Pensé en oscuridad al levantarme. No había descubierto cuánta luminosidad impone el hombre a la tersa negrura de la noche. Algo teme, por eso hay reflectores en el patio del vecino y lámparas en las calles y focos en los dinteles de las puertas. Teme a su oscuridad. Teme su lado oscuro. Que las tinieblas lo deje encontrarse con su lobo. Tiene miedo de ver el Gran Vacío cuando tiene que enfrentar la oscuridad. Prefiere que no reposen sus párpados acosados, que se cuelen incansables haces de luz por sus pestañas, en la vigilia o en el sueño, con el sonido de los días o los ladridos de las noches. Así que no hay secretos en las cosas, ya todo les ha sido arrebatado y ni siquiera tenemos memoria de los tiempos en que los objetos cobraban vida por las noches,...

AYOTZINAPA A UN AÑO

"El sistema corrupto y voraz envenena nuestra sociedad e intenta devorar nuestra  conciencia y memoria. 43" Ensenada, B.C. Convocamos a transeúntes en la Plaza Cívica a participar en la preparación de la pintura conmemorativa para llevar a la marcha por Ayotizanapa el sábado 26 de septiembre. Participaron familias, novios, jóvenes, amigos, porque a todos nos faltan 43, porque uno somos todos. El pie de foto va escrito a lo largo del cuerpo de la serpiente y falta pegar los dibujos que hicieron los pequeños representando a los estudiantes tragados y envenenados por el sistema. Agradezco a todos los que participaron, a quienes donaron material, pero sobre todo a quienes saben que NI PERDÓN NI OLVIDO

30 años de memoria

La noche anterior terminamos de instalar el despacho de Héctor, festejamos con un brindis admirando las alfombras, los espacios, los libreros y muebles de oficina. Había una que otra planta pero dije que faltaban cuadros. Cuando compramos las bebidas y botanas para el pequeño brindis habíamos comprado también los regalos de cumpleaños de mi hija. Por la mañana ya era el 19 de septiembre, le cantamos mañanitas y dimos abrazos y regalos a la niña, desayunamos de prisa y nos dispusimos a salir a la escuela y el trabajo cuando nuestra a perrita le dio por arañar desesperada la pared y unos momentos después comenzó a temblar. Vivíamos en el quinto piso, y en la Ciudad de México tiembla con cierta frecuencia, pero al ver que algunas cosas se movían de lugar, mi hija corrió a asegurar sus regalos para que no se cayeran. Su hermano mayor permanecía en silencio, alarmado pero sereno. En mi mente, justo en el momento antes de abrir la puerta para bajar las escaleras, vi claramente un edificio...

The Wind-Up Bird Chronicle

Cada que termina el semestre me propongo leer un libro que no sea un texto académico, y me gusta la novela. Como tengo el Kindle que me obsequiaron hace tiempo, elegí un título y sin más, me dispuse a leer en inglés para practicarlo porque me hace falta. Ya había leído alguna otra cosa de Murakami, así que consideré que sería una lectura leve y grata para este corto tiempo. El título me pareció atractivo: "Crónica del pájaro que da cuerda al mundo". Lo que jamás vi fue la envergadura del libro, que no pude terminar antes de reingresar a la universidad. Acabo al fin de terminar las más de 900 páginas. La novela me gustó también por la parte onírica donde el personaje tiene vivencias alternas y descubre cosas. Interesante que el autor incluya memorias de la guerra con pasajes crudísimos con los que al menos yo no me enfrento porque en lo referente a guerras prefiero amarrar mi imaginación y aquí son expuestos con todo detalle y crueldad, recordándome la novela Farabeuf de...

Lección de llanto

...Y cuando estás aprendiendo crees que no debes llorar, alguien te dijo que las lágrimas son puerta a la debilidad. Eso es mentira: son caudales Lágrimas de liberación de agua tibia nacidos para sanar, para aliviar al alma llena de pesares, para expresar la más auténtica alegría, para dejar fluir la rabia que de otro modo nos consume. Agua que rueda que te inunda que altera por un momento tu visión para que enfoques mejor cuando se seca. Llora, llora cuando no puedas más llevar adentro una congoja; llora cuando el dolor del cuerpo te atormente; llora cuando una despedida sea difícil, cuando te sientas muy pequeña. Llora también cuando conozcas la delicada ternura de un cachorro, la inmensa indefensión de un perro de la calle, el majestuoso amanecer en los océanos. Puedes llorar para vaciar el cántaro que llevas en el pecho, ese arcón donde guardas lo que importa pero también escondes lo que punza. El llanto nos es dado para vivirlo en cada gota ...