Ir al contenido principal

Entradas

Por una rendija pasa el sol

Me fui a la cama con mi negra cobija de silencio. Me miraba la noche sin saber qué pensar: ¿Qué tanta sufridera es esa? ¿Por qué no disfrutar sencillamente la deliciosa oscuridad, la tibieza del silencio? ¡Qué ignorancia! cualquiera sabe que la noche dura poco, que su negrura silente es pasajera, que ni siquiera la luna iluminada es permanente. Ciclos, estamos hechos de ciclos. Ahora ríes, ahora no. Ahora vuelas, ahora no. Ahora te aman. Ahora no.

¿Será el frío?

Ahora resulta que me aqueja una reuma en la mano y en un pie. Raro, porque hay que convenir en que el frío no está tan intenso como en los días pasados, en los que anduve temblando dentro de la casa y no podía dormir. No sé si será el frío o este silencio que aunque no lastima, pesa. Siempre he dicho que me agrada el silencio porque deja que mis oídos, tan sensibles, descansen. Pero hay de silencios a silencios. Y el de esta noche es uno negro y fuerte como el café, como el dolor, como la ausencia...

Tenemos en el olvido...

A quienes en el pasado nos dieron un país lleno de sueños de igualdad y justicia. Es bueno conocerlos, pues ya es mucho pedir recordarlos. Y es bueno ver que al menos alguien sabe con quiénes es nuestra deuda. Aquí un fragmento de lo que dijo AMLO en el zócalo: Sin rodeos, López Obrador subrayó que en México subsiste una república aparente, simulada, falsa, con poderes constitucionales, pero en los hechos un grupo ha confiscado todos los poderes. “Esta especie de dictadura encubierta, no sólo ha nulificado la vida democrática, sino que ha causado una profunda desigualdad económica y social. Hay pocos que tienen mucho y muchos que tienen poco”, acusó. El flagelo de la delincuencia es producto de la falta de crecimiento económico, de oportunidades de empleo y de bienestar, es el fruto podrido de esas políticas antipopulares que se han venido imponiendo a lo largo de 26 años, mencionó al afirmar que dicho fenómeno que azota a todo el país no se resolverá con policías y soldados, con cárce...

Sigo buscando trabajo

Pues parece mentira pero con todo y ser la nueva y flamante directora del Colegio Unifront (Colegio Ensenada), la señora Ana Laura es un desorden en dos patas que únicamente me hizo perder tiempo y esfuerzo. Nunca atendió mis llamados telefónicos, las veces que hablé con ella es porque fui a buscarla al colegio, me pidió mi proyecto de clases por escrito y al final, sin atenderme personalmente, me remitió con otra persona que dijo que no me necesitan y que cuando les haga falta me llaman. Todo eso después de que Ana Laura me dijera cuánto podrían pagarme, cuál era el horario y a qué alumnos habría que darles clase. Le pedí a su secre que le dijera que me hablara y jamás, obviamente. Me pregunto cómo alguien así puede "dirigir" un colegio, pero para colmo, parece que en Ensenada esa actitud es una especie de costumbre local... Así que seguimos en la búsqueda. Me dan ganas de hacer caso del puro gusto y lanzarme con la Maga y la Maestra a Chihuahua y San Luis Potosí a hacer lec...

Y parece que las cosas se acomodan

Muchas veces, desde niña, pensaba que debería ser como los caracoles para llevar mi casa a cuestas por donde quiera que fuera. Es porque nos mudábamos con frecuencia y siempre resultaba muy pesado llegar a casas o ciudades diferentes, conocer gente nueva, escuchar distintos ruidos. Encontrar nuevos lugares a las viejas cosas es algo que lleva tiempo. Y la experiencia nos va ayudando a encontrar más rápido esos espacios. Así me pasa ahora: lenta pero creo que firmemente las emociones se me van acomodando, la rutina empieza a formarse de nuevo tímida, incipiente, muchas veces aún desconcertada. Alex y yo sufrimos del mismo mal, y cuando nos sentimos deprimidos nos hablamos para consolarnos. Una vez que comienzo a entender que no puedo cambiar nada y que debo aceptar lo que sucede, subo el primer peldaño hacia la sanación. Con la amistad que nos ha unido por tantos años, no nos es posible alejarnos una de otro. A veces comemos juntos o nos vamos al café o vemos una película. Pero todavía ...

Densidades

Amanecí deprimida, con la garganta angustiada y con dolor en el pecho, dolor agudo y punante. Sé que no estoy en riesgo de infarto, solamente aquejada por el mal de amores. ¿O debería decir desamores? No me quise hundir yme trepé a la caminadora. Cada queno podía pasar saliva pedaleaba fuerte y cuando me ci cuenta había pasado media hora. No tengo que preguntar por qué. Tengo que buscar el modo de sanar, de recuperarme, buscar en ese espacio que construimos Alex y yo por diecidiete años la fuerza o la materia que me permita continuar mi vida de manera más cómnoda y tranquila. A veces me desespero por sentirme decaída, por respirar sin que entre el aire, por tener los ojos hechos agua y la gar4ganta atorada. Pero me digo que es normal, no puede camiar todo de pronto, me debe llevar tiempo acomodarme en este espacio que todav ía percibo incierto y doloroso, este espacio nuevo que Alex al parecer tiene mucho más claro que yo, al que no termino de acostumbrarme porque ni siquiera lo tengo ...

Aviso

Sigo sin tener internet es por eso que no he respondido algunos correos pero sé que me siguen en el blog, así que ojalá me tengan más paciencia para cuando volvamos a enlazarnos por correo. Un abrazo cariñoso para todas y todos los que me han dado sus palabras de aliento y apoyo, no los dejaré en mal y cuando menos pensemos, estaré de nuevo en pie y brillando...