Ir al contenido principal

El poema de hoy...


La novia triste


Era una novia triste con los brazos caídos
y de sus ojos nacieron manantiales.
Aquella tarde sintió que estaba sola,
que ese disco distante no guardaba calor,
que era hielo y dolía lo que el pecho llevaba.

Era una novia triste como un mar desolado,
y de su pecho rodaron peces muertos.
Un desierto fue el mundo,
una infinita sed y una enorme amargura,
porque una novia triste sólo sabe doler.




Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Muy bello

Lo que más te gustó

Otros tiempos, nuevos tiempos, más tiempos...

     Quién pudiera decir algo acerca de esto que vivimos: tiempos de contingencia, de pandemia, de aislamiento y por desgracia de miedo. Vamos como los ciegos dando tumbos por cada día nuevo, diferente, tratando de insertarnos a esta llamada nueva normalidad que nos toma por sorpresa y a la que con tanto trabajo nos acercamos. Nos preguntamos cómo será el futuro, cuándo volveremos a reconocer un rostro en la calle si solamente vemos cubrebocas. Nos preguntamos cómo van a crecer los seres que recién llegan, sin el acercamiento y el abrazo y tanta calidez que acostumbrábamos si vemos cuánta falta nos hace luego de pasar estos meses encerrados y aislados.      Nuevos tiempos y nosotros tratando de aprender a incorporar los nuevos accesorios: gel de alcohol, mascarillas, cubrebocas, atomizadores, cloro, desinfectantes, sana distancia... nuevos tiempos en los que en los restaurantes y en todo lugar se siguen nuevos detallados protocolos para  evitar contagi...

Mi terapia de shock

Laberinto. Poema Liz Durand Goytia, 21 de marzo Día Mundial de la Poesía