Ir al contenido principal

Salas de lectura

Tengo unos meses con ese proyecto, y muchos planes que me entusiasman. Mi proyecto de sala de lectura incluirá desde luego a la escritura y a la plástica, en la medida en que le "vaya yo midiendo el agua a los tamales", como decimos por aquí.
Por lo pronto ya tomé el primer módulo de profesionalización que avala la UAM con CONACULTA, y ayer fui a Tijuana para recibir mi primera dotación de libros para el acervo de mi sala.
Debo ponerle un nombre, y ninguno de los que se me ocurren me convence. Me gustaría que fuera como una palabra mágica, que abriera las compuertas de la imaginación, la memoria, la creatividad... un espacio donde cada quien tenga su escape secreto, su mundo secreto, su lugar...
En fin, si alguien tiene idea de nombre para mi sala, urge que me aconseje...
Por lo pronto, aquí la muestra de lo que tengo para comenzar:



El proyecto de "Lectura en espera" está genial, lo idearon los mediadores de Tijuana y consiste en prestar libros en la línea de los que están esperando cruzar la frontera con Estados Unidos. Las filas son tan largas que pueden durar hasta tres horas, así que en una parte de la fila de autos se ofrece en préstamo algún libro a elegir: cuentos para niños, poesía, narrativa, etc., y antes de llegar al cruce hay otro encargado que recoge los libros. ¿No les parece sensacional?

Comentarios

E,Brink Gaxiola ha dicho que…
para tu sala de lectura que te parece "El punto de libros" como un simple . grande, adentro circularmente diga El punto de libros dentro del punto . je =)
Liz Durand Goytia ha dicho que…
Gracias E Brink Gaxiola, seguimos anotando ideas para el título de la Sala de lectura... Saludos!

Lo que más te gustó

Otros tiempos, nuevos tiempos, más tiempos...

     Quién pudiera decir algo acerca de esto que vivimos: tiempos de contingencia, de pandemia, de aislamiento y por desgracia de miedo. Vamos como los ciegos dando tumbos por cada día nuevo, diferente, tratando de insertarnos a esta llamada nueva normalidad que nos toma por sorpresa y a la que con tanto trabajo nos acercamos. Nos preguntamos cómo será el futuro, cuándo volveremos a reconocer un rostro en la calle si solamente vemos cubrebocas. Nos preguntamos cómo van a crecer los seres que recién llegan, sin el acercamiento y el abrazo y tanta calidez que acostumbrábamos si vemos cuánta falta nos hace luego de pasar estos meses encerrados y aislados.      Nuevos tiempos y nosotros tratando de aprender a incorporar los nuevos accesorios: gel de alcohol, mascarillas, cubrebocas, atomizadores, cloro, desinfectantes, sana distancia... nuevos tiempos en los que en los restaurantes y en todo lugar se siguen nuevos detallados protocolos para  evitar contagi...

Mi terapia de shock

Laberinto. Poema Liz Durand Goytia, 21 de marzo Día Mundial de la Poesía