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Haciendo pruebas

No sabía cómo interpretar la insistencia de las gripas que me atacaron en estas últimas semanas. Era cuestión de, o haber dado tremendo "viejazo", o tener alguna cosa emocional molestando. Mi vida personal en este momento no tiene piedritas en el camino, por lo que ese aspecto fue eliminado. Entonces decidí probar a dejar de oír las noticas. No más Carmen Aristegui, no más noticieros del medio día ni de la noche ni de nada. ¡Bendición! comencé a sanar en seguida y sigo en santa paz.
No es que quiera evadirme del mundo ni apartarme de lo que me rodea, pero creo que no está por demás sacudirme de todo eso de vez en cuando, para recuperar mi fuerza. Porque se requiere fortaleza para vivir cada día sacudidos por la violencia y la injusticia, o más de cerca, por comentarios de personas que, además de mal informadas, son mal intencionadas y expresan opiniones mal sanas sobre cosas que no conocen, y a lo mejor causan molestia pero sobre todo, dejan ver su calibre sin disfraces, y entre más insidioso sea el comentario, más pena causa su pobreza. Por dicha es solamente un frijol en el arroz y puede irse rápidamente al cajón de los olvidos definitivos.
En estos días me entrego de lleno a trazar los planes para el V Festival Mundial de Poesía y para la siguiente presentación de Mujeres que Cuentan, en mi clase con Sofía, en el Club de Lectura, en la exploración del papel para hacer cosas, la cocina, una que otra maceta...la lectura y sobre todo, la escritura.
El clima, absolutamente placentero para iniciar la caminata.
Por fuera, mi casa está recién pintada de paredes y rejas, gracias a mi excelente casera... La Nube, como siempre, está buscando el sol y desde aquí, la casa de todos, me dispongo a disfrutar de la vista de la ciudad y de un café de aquellos en la terraza...

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