Ir al contenido principal

SORPRESA SORPRESA

Pues sí, eran las seis de la mañana cuando por alguna razón desperté y escuché leves ruidos en la cocina. Lo primero que me vino a la cabeza fue un gato, pero luego pensé que no tiene por dónde entrar y volví a oír ruido como de alguien que esculca. Entonces le dije a Alex, que se levantó para revisar.
Y cuál sería nuestra sorpresa: ante la mesa del comedor estaba un individuo vestido de negro, con gorra. Ambos hombres quedaron paralizados por la sorpresa. Alex intentó seguirlo pero el otro se echó a correr y salió de un brinco por la ventana de la cocina, a la que había quitado el mosquitero para meterse.
La alarma sonó pero pasó tiempo para que llamaran los de la aseguradora, y hasta 20 minutos después aparecieron las patrullas, pretextando que "no se ve el número de la casa".
Fue todo muy rápido y como estábamos dormidos, de pronto parecía sueño, pues ni siquiera alcanzó a ser pesadilla. Los nervios vinieron después, cuando uno se queda piensa y piensa ¿y si esto? ¿y si lo otro?
Luego fuimos a levantar la denuncia por la invasión y el robo de la cartera de Alex. Pero en el ministerio público dijeron que no procede levantar un acta, y solamente nos dieron unas "constancias" -eso sí, con el escudo nacional impreso- en donde dice que a mi marido le robaron la credencial de elector y la licencia. Y ni siquiera dice por ningún lado que alguien se haya metido a la casa.
Como le dije a un amigo: con tanto descabezado que hay en el país, sólo falta que un ciudadano común crea que es delito qué perseguir cuando alguien se mete a robar a su casa...

Comentarios

Lo que más te gustó

Laberinto. Poema Liz Durand Goytia, 21 de marzo Día Mundial de la Poesía

Esta mañana Dr. Chipocles

Desde la cama me puse a ver noticias. Sé que no es -ni con mucho- la mejor manera para levantarse, pero lo hice sin pensar. Encontré que estaban dando un reportaje acerca de un médico en el Hospital de Pediatría de la ciudad de México, en donde todavía ando por suerte. El doctor especializado en oncología ha sido bautizado por sus pequeños pacientes como "Dr. Chipocles", que es la manera que tenemos los mexicanos para denominar a alguien que es muy bueno en lo que hace, y lo que no sé es por qué se eligió el nombre de un chile -chipocle, chipotle- para eso. El caso es que este médico inusitado es tan sensible que no solamente se disfraza de distintas cosas para ir a trabajar como el famoso Dr. Patch Adams, sino además, al ser entrevistado sobre su trabajo, termina diciendo, con la garganta cerrada y lágrimas en los ojos, que se considera un ser especial por poder hacer el trabajo que hace. Y lloró cuando mencionó a sus niños enfermos que ya no están con nosotros. Tengo que ad...

Infografía Modelos Conductuales en Psicología Clínica

Para quien le sirva mi tarea: