Ir al contenido principal

¡Ay Nanita!

Típica frase mexicana para cuando algo nos asusta. Y es que la verdad, una visita al dentista es lo menos que te hace exclamar, si no por lo que te van a hacer, por lo que van a cobrar...
Esta vez le tocó a Alex, yo hace año y medio que me las vi negras con todo lo que me hicieron.
Pero por dicha conocí a un odontólogo en el taller de pintura del maestro Merino y recién solicitamos un diagnóstico para Alex, que por haber perdido un diente en la infancia gracias a una patineta, ha venido cargando con problemas.
Estuvimos puntuales a las diez y media y el doctor y su hijo comenzaron a trabajar en seguida. El caso se puso peliagudo pero al final parece que dominaron a los dragones y alrededor de las dos de la tarde pudimos ir a casa.
Ahora Alex se siente optimista porque al parecer mi colega y odontólogo trabaja super bien, y sobre todo, mi marido no salió traumado ni afligido. Seguiremos al pie de la letra las consultas que al parecer me llevarán directamente a estar casada con el nuevo galán cinematográfico de los alrededores...o al menos, con el poseedor de la más refulgente y nuevecita sonrisa.

Comentarios

Lo que más te gustó

Otros tiempos, nuevos tiempos, más tiempos...

     Quién pudiera decir algo acerca de esto que vivimos: tiempos de contingencia, de pandemia, de aislamiento y por desgracia de miedo. Vamos como los ciegos dando tumbos por cada día nuevo, diferente, tratando de insertarnos a esta llamada nueva normalidad que nos toma por sorpresa y a la que con tanto trabajo nos acercamos. Nos preguntamos cómo será el futuro, cuándo volveremos a reconocer un rostro en la calle si solamente vemos cubrebocas. Nos preguntamos cómo van a crecer los seres que recién llegan, sin el acercamiento y el abrazo y tanta calidez que acostumbrábamos si vemos cuánta falta nos hace luego de pasar estos meses encerrados y aislados.      Nuevos tiempos y nosotros tratando de aprender a incorporar los nuevos accesorios: gel de alcohol, mascarillas, cubrebocas, atomizadores, cloro, desinfectantes, sana distancia... nuevos tiempos en los que en los restaurantes y en todo lugar se siguen nuevos detallados protocolos para  evitar contagi...

Mi terapia de shock

Laberinto. Poema Liz Durand Goytia, 21 de marzo Día Mundial de la Poesía