miércoles, 27 de mayo de 2009

¡Terminamos!


Sofía finalizó su trabajo con una capa de acuarela en el fondo. Es el último trabajo antes de estas vacaciones que tendrá con motivo de mi viaje a Huajuapan...Se aceptan críticas y comentarios.

martes, 26 de mayo de 2009

Regalo de 10 de mayo


¿Qué tal?
Por cierto, mi amiga María Machorro me pidió que nos viéramos esta tarde en el café para darme el donativo para los talleres de Huajuapan, o sea que, como siempre, las cosas se acomodan para que sigamos con el proyecto. Gracias, queridas amigas, por no dejarnos solos...

Día de baño


Estuardo y Nube, como nuevos...

I

El túnel no tiene luz al fondo,
una campana monótona repica,
no entiendo lo que dice.
No sé de dónde viene
la vibración que me conmueve,
no siento dónde queda la dirección del miedo.
Estrellas desesperadas pierden todo destello,
el polvo oxida las gargantas,
los ruidos raspan corazones que sangran.
Esto no me sofoca:
todavía tengo en el fondo un débil brillo.


Evolución

Hace siglos, mi meoria se quedaba en los árboles,
clasificaba sus texturas y semillas.
Guardaba las estaciones con sus temperaturas,
aprendía cómo hacer crecer la hierba,
descubría el fuego y la sal,
aprendía migraciones y rutas.
Hace siglos, mi memoria tenía miedo del monstruo,
del trueno y de los dioses.

Ahora, mi memoria es una carretera
que cancela todos los caminos.
Es una fuente inagotable de inquietud y dudas,
un compendio de datos inservibles.
Mi memoria se asienta en un nido confundido,
no registra más árboles y permanece exiliada.

Hace siglos los hilos se tendieron
para que en este instante mi memoria de diosa
sea una frágil conciencia de lo pobres que somos.

Casi termina


El trabajo de Sofía avanza con lentitud, como corresponde. Ahora que terminó de aplicar las capas de color, usó los pinceles mojados para mezclarlos. Ha puesto el cuerpo del hombre y falta el fondo...
Por mi parte, preparo el material que me llevaré a Huajuapan. Llego el viernes al DF, paso ahí la noche y por la mañana saldré en autobús para Huajuapan, para iniciar las sesiones de taller el lunes.
Marisela, de Tezoatlán, ya prepara el chocolate que me voy a traer...y claro que voy a traerme mi mezcal...¡Salud!
(Y la mano, igual, gracias)

miércoles, 20 de mayo de 2009

Segunda Sesión


€l trabajo de Sofía es con lápices acuarelables y está aplicando el color por capas suaves que se mezclan ópticamente, Hasta ahora ha trabajado casi tres horas y falta poco para concluir.

Entre médicos te veas...

No sé ustedes pero de hace tiempo para acá resulta verdaderamente aterrador tener una enfermedad. Tanto si se tiene seguridad social como si se cuenta con algún seguro médico o sencillamente debe uno solventar la consulta, en estos días los galenos se han convertido en meros comerciantes de la salud, con algunas honrosas excepciones.
Con el problema de la influenza escuchamos sin cesar que a los primeros síntomas de enfermedad, saliéramos disparados a consultar a un médico.
Eso suena lógico, sólo que tenemos el "pequeño" problema de la solvencia económica para poder pagar los 500 pesos de la consulta, mas el dineral que cuestan los medicamentos.
En caso de tener muuucha suerte, eso bastaría para recuperar la salud, y de alguna manera se recuperaría el bolsillo. Pero si es como la tenebrosa mayoría de médicos locales, lo más seguro es que tenga uno que insistir ya sea con el mismo o con diferentes médicos que irán dando diferentes diagnósticos pero iguales tarifas, hasta que, enfermos, descapitalizados y ansiosos, debamos recurrir a los remedios de las abuelas, infusiones o cataplasmas que muchas veces terminan resolviendo nuestro problema.
A menos que no se pueda y nos veamos forzados a insistir con los "especialistas" en confundirnos y atiborrarnos de medicamentos.
Lejisimos están aquellos médicos familiares -que todavía recuerdo- y que sin importar el ingreso monetario, consultaban y visitaban a sus pacientes hasta restablecerlos por completo. A veces a cambio de una comida, del lavado de ropa, algo que la familia hubiera cosechado.
Los médicos llegaban cuando mucho en taxi, y a veces se apreciaba lo gastado de sus suelas o de su maletín, sin mencionar su vestimenta, Eran personas empáticas, sencillas, bien nacidas, que se entregaban a su profesión y sus pacientes.
Ahora muchos podemos ver -a veces con disgusto- las camionetas del año en que se trasladan los médicos, los aparatos telefónicos que usan, la vida que se dan,
Y pienso que debería ser aquí como en Francia, en donde se le paga a los médios de la seguridad social con base en la salud que recuperen sus pacientes...
Eso me parece utópico para nosotros. Por lo pronto tendré que visitar a un ortopedista que de entrada avisó que cobra sus 500 morlacos por consulta, más lo que se acumule en la semana: radiografias? medicmentos?
Y, por si no fun ion a, veremos si conseguimos unos polvos de la madre Matiana pa terminar de curarme.

Aniversario 127 de Ensenada



Las fotos son de Iris.

lunes, 18 de mayo de 2009

Preparativos




Bueno, el recuento primero: el sábado anduve de capa caída pero el domingo mi traje fue de aguacero, que me quedaron los ojos chiquitos de la lloradera, supongo que aún es pronto para estar del todo bien del ánimo...
Por otro lado, la mano mejora taaaan lentamente que amenazo con desesperarme, pero tengo hasta el 30 de mayo para recuperarme, poooorque:
ya tengo ahora sí la fecha para el taller de Huajuapan y es el 1o. de junio, con cinco escuelas como habíamos quedado.

En Ensenada el sábado festejaron el 127 aniversario de la ciudad y los festejos fueron deplorables por los interminables e insulsos discursos de los políticos y lo único bonito fue los fuegos artificiales.

Viene, junto con el calor, la hilera de festejos que culmina con la fiesta de la vendimia, pasando por la de los viñedos en flor, la fiesta del caballo, el Guateque y la de las paellas, de las que recuerdo por lo pronto. Ah, y el festival del hongo (sin alucine).

Creo que me voy a perder las fiestas, lástima por el Guateque que me encanta, pero en cambio, en Huajuapan, podré visitar a Marisela y Manuel, un matrimonio de jóvenes amigos que me tienen prometido chocolate del que hacen en su casa, y el mezcal también casero de la gente de Tezoatlán. Las tlayudas y el pozole del mercado, la piña, el caldo de frijol y tantos etcéteras que desde luego incluyen el chileajo que me encanta.

Para los talleres de los niños tengo la intención de hacer un podcast, si es que de veras consigo grabadora o implementos para hacerlo, por lo pronto la recopilación de los trabajos ya será un comienzo.

Alejandro ha aportado a la causa el programa de softwere que me hacía falta para escribir textos y sólo falta reparar algunas averías de mi máquina para poder instalarlo pero creo que no pasa de hoy, con la ayuda de Alex.

Ya saben que si desean aportar cualquier cosa a los talleres: libros para lectura, cartulina, papel, paquetes de lápices y todo lo que puedan, sólo tienen que avisarme para ponernos de acuerdo, Queremos dar a los niños un pin que los identifique como Guardianes del Patrimonio Cultural durante los talleres, de modo que estamos abiertos para recibir aportaciones ya que por lo pronto apenas se recaudó lo del boleto para mi pasaje...

En la foto, la primera sesión del dibujo de Sofía...buenísiimo ¿no?

miércoles, 13 de mayo de 2009

Sobre la educación


Con la zurda intentaré comentar sobre este problema que venimos padeciendo desde tiempo atrás.
En varias ocasiones me han solicitado los maestros que diseñe talleres o ejercicios para provocar que los niños se concentren y aprendan.
Lo que no parece quedar claro en nuestro sistema educativo es que el método que propone no sirve para preparar personas capaces de analizar, argumentar y tomar decisiones. Y de ahí resulta que, si más adelante, en la universidad -o en la vida- requieren dar una opinión o decidir algo, simplemente no saben qué hacer.
Las escuelas primarias tienen un sin fin de actividades y requisitos académicos -o políticos- qué cumplir y eso desvía a los profesores que pudieran tener intenciones de salirse del programa para intentar algo creativo y útil para sus alumnos. Su calendario de materias y actividades está saturado al grado que sólo pueden los niños, cuando mucho, aprender para pasar los exámenes pero no pueden afirmar conocimientos básicos de manera permanente.
Otro problema es la alarmante falta de vocación en los educadores, que hace algunas décadas descubrieron que con lo que era prácticamente una carrera técnica, se podían hacer de un trabajo seguro, permanente, con prestaciones tan atractivas como la de percibir un salario durante las vacaciones escolares. Recuerdo esa época cuando vivía en la Ciudad de México. Esto desde luego modificó la imagen que todavía algunos de nosotros tenemos del maestro por haber aprendido de ellos no sólo por sus clases sino por su ejemplo y entrega.
Eso no significa que ahora no halla profesores de esa talla, pero por desgracia no son una mayoría. La falta de amor a la vocación y las dificultades actuales para trabajar en las escuelas públicas con tantas carencias y currícula saturada no facilitan el trabajo del maestro que para colmo en muchos casos no se prepara voluntariamente para superar esos obstáculos y sigue a pie juntillas el método tantas veces comprobado casi como un rotundo fracaso.
Muchos profesores preocupados por esta problemática se informan, estudian y procuran hacer prácticas diferentes, pero en muchas ocasiones se estrellan contra el muro de la inercia en las escuelas donde enseñan, que no les permiten desarrollar e incentivar el potencial de sus alumnos de manera eficaz e incluso divertida o menos tediosa para sus alumnos.
Y para muestra, el despido del que acabo de ser objeto en donde estaba dando clases prácticamente voluntarias, ya que los maestros, tan atrasados en dar cumplimiento a los programas, decidieron que "no me pueden ceder" una hora a la semana para trabajar con los niños, que como siempre veo desde hace varios años, son los que salen perdiendo.

lunes, 11 de mayo de 2009

Mujer con mano izquierda


Ella está lastimada, no puede usar su mano. Esta mañana que amaneció nublado salió a platicar con los geranios de su patio, un tanto mustios por a falta de sol. Tomó un café negro y muy caliente porque a vecs con el humo ser puede poner a soñar.
Entonces soñó con una hoja grande de papel en la que, sin la mano buena, se sentaba en su sillón, todavía en ropa de cama, a escuchar a los pájaros. Ella sabe que, cuando es de papel. nada puede dolerle. Entonces decide que quizá construya un mundo así, donde no importe tener la diestra enferma, ni ser azul o rosa o verde, como es el caso. Sólo habría que cuidarse del agua o las tijeras. Y finalmente, cuidar también de la polilla a su averiado corazón, que al igual que su mano le duele algunas veces más y otras menos, como dicta la vida con tinta azul o rosa o verde dentro y fuera del papel.
Tan tan. ¿Qué les parece mi dibujo con la mano izquierda?

Festejadas

Desde niña aborrecía los Días de Madres. La escuela, las calles, los comercios se volvían caóticos. Recuerdo que cuando iba en tercero de primaria se puso de moda el papel celofán para envolver regalos que valiera la pena lucir, como los aparatos eléctricos. Antes sólo se usaba el papel de china para envolver.
Las reuniones, naturalmente, siempre eran en casa de las madres mayores, es decir, las abuelas. Había números de teatro montados por los chiquillos en los patios improvisados como foros o teatros, y los niños decían declamaciones o representaban cuadros. Naturalmente, nosotros teníamos la obligación de levantarnos muy temprano con el menor ruido posible para no despertar a nadie y sorprender a mi mamá cantando Las Mañanitas. Luego venía todo lo demás, incluyendo ir a visitar a las tías y demás madres de la familia.
Ya de adulta no hice ningún esfuerzo para enseñar a mis hijos esos festejos, con la escuela era suficiente, pero sí procuré que nunca dejaran de lado a sus abuelas en esa fecha.
Pero veo que de todos modos, el destino nos alcanza, y ahora no es solamente que con el paso de los años me haya acostumbrado a las felicitaciones de mis hijos, parientes y amigos, sino que además me gusta.
Ayer, por tanto, fuimos a comer deliciosamente a un restaurante español en Tijuana, por cortesía de Edgar y Paola. Comí una perdiz gaditana deliciosa. Visitamos a mi mamá y pasamos un rato delicioso y divertido antes de regresar.
Hoy me encontré con una tarjeta electrónica interactiva de mi hijo cuyos mensajes me estremecieron, y por eso toda esta reflexión sobre cómo viene siendo ahora diferente el festejo. Antes eran hojitas de papel dibujadas, si se podía, con colores. Los restaurantes no habían comercializado la fecha hasta la náusea como ahora y el principal regalo era la compañía-
En fin avanzamos(?) con el tiempo. O al menos, caminamos a su paso.
Gracias amigas, hermanas, hijos, amigos por mi teléfono saturado de mensajes
el día de ayer y por las felicitaciones en el correo. Deseo para todas, para todos, siempre, días felices.

viernes, 8 de mayo de 2009

Talleres en Huajuapan?



Pero no solamente allá, tanto en Monterrey en los años que estuve trabajando para la Dirección de Cultura Infantil, como aquí en escuelas primarias y en general en las escuelas, la constante pregunta de los maestros es cómo hacer para que los niños les presten atención.
Les digo que actualmente lo que ocurre es que tenemos mucha competencia: televisión, video juegos. Es difícil competir con letras y con discursos. Tenemos que buscar el modo de llamar la atención de los niños para que nos escuchen. Y me parece que el juego es el medio, y que conste que no lo digo yo.
Entonces, procuro diseñar los ejercicios de manera que los niños, mediante dinámicas de juego, lleguen a entender cosas o a sentir curiosidad por ellas como para investigar.
Y eso es lo que voy a llevar ahora a Huajuapan, para los maestros que ya se han inscrito al taller.
Para los niños continúo con el programa de recuperación y valoracion del patrimonio cultural, esta vez con entrevistas que los niños harán a los abuelos y personas mayores sobre lugares de la comunidad que guardan importantes historias y que les ayudarán a encontrar y entender su identidad y sus raíces.
Parece que una institución ya dijo que va a patrocinar los impresos que haremos con el resultado de los trabajos, y por lo pronto Alicia, la coordinadora, me dijo que ya se cuenta con el dinero para mi pasaje, porque esta vez no puedo cooperar con eso.
La mano vendada y dolorida no me ha impedido hasta ahora confeccionar las bolsitas que forman parte del material didáctico que deberán tener los profesores que asistan al taller, y espero que me queden tan bonitas como las de la foto. Iris y yo estuvimos anoche hasta las tres de la madrugada cosiendo, y a ella le agradezco infinitamente su apoyo incondicional que de alguna manera va llegar a todos esos maestros y pequeños.

jueves, 7 de mayo de 2009

Poesía errante en la Feria del Libro de chihuahua



Como saben, lenta pero seguramente transcurren los días del tendedero poético y así, la poesía errante ha recorrido ya varias ciudades y lugares. Justamente ahora, con la Maga, está en esta feria.

Ojalá se agreguen muchos poetas locales para que ese periplo lleve la obra de todos a los espacios que faltan, y en algún momento, quién sabe cuándo, al regresar a esta ciudad de su partida, nos regalen momentos deliciosos de lectura y comunión.

lunes, 4 de mayo de 2009

Largo fin de semana

Ni con los tantos días de forzado descanso he podido recuperar la salud por completo, de modo que sigo desparramando virus a diestra y siniestra aunque claro que en menos cantidad que al mero comienzo. He terminado de tomar el medicamento prescrito y no observo que me dirija a una pronta recuperación.
Me pregunto si es debido a aquello de "No es lo mismo los tres mosqueteros"... o sencillamente traigo bajas las defensas.

Y la nota de este día: el mal servicio de Telnor. Resulta que cuando quise "conectarme" -entiéndase a internet- nomás no se pudo, sólo apareció el terrorífico letrero de "Usted no se encuentra conectado a internet" (y hágale como pueda). Llamé al servicio técnico luego de una eternidad escuchando grabaciones y marcando opciones, y finalmente un energético chico me preguntó lo necesario para poderme indicar que mi módem estaba dañado. Se puso a generar una orden de cambio que le diera un numerito con el cual yo debía pasar a la tienda Telnor a recoger mi nuevo equipo.
Salí disparada debido a que mañana, como dijo el joven, no abre la tienda y no quería quedarme desconectada todo ese tiempo.
Llevé el aparato pero la señorita que luego de terminar de platicar con su compañera me atendió, dijo que necesitaba un cable. Le dije que el joven dinámico no me dijo que tenía que llevarlo cuando le pregunté y ella insistió en que no había modo si no llevaba el cable. Le argumenté que el aparato no funciona, por tanto para qué el cable pero no hubo modo, se molestó y me mandó por el cable.
Salí como raya pa mi casa por el méndigo cable y de regreso, en cuanto la señorita me vio, se puso a atender a otras personas. Se tardó lo más que pudo y cuando no había nadie más que yo, entré al cubículo, me senté y me dijo "Ahorita la llamo, voy a hacer una llamada". Yo fingí una demencia impresionante y me quedé sentada inmóvil. Marcó un número en el que para su mala suerte no le contestaron y continuó con su agenda: ahora sí le contestó una amiga. La empleada le preguntó que si fue larga la línea -para cruzar a San Diego, se entiende-, que qué tal las compras, etcétera etcétera.
Mientras tanto me pidió una identificación y luego de mover algunas teclas puso enfrente de mí, sobre el escritorio, el nuevo equipo, haciendo una seña para que ya me fuera, sin dejar de conversar en ningún momento por el teléfono.
Naturalmente que antes de salir pedí el nombre y número de la supervisora y de inmediato puse mi queja.
El final, sin embargo, es feliz, puesto que ya estoy conectada y me he recuperado del berrinche en Telnor, a no ser que los espasmos que comienzo a percibir en un costado del estómago se deban a lo mismo...