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Querido Sergio

(No es necesario poner tus apellidos, si llegas a ver esto sabrás que es para ti). Ahora mismo   comienzo el relato de una parte de mi historia que desconoces por tanta ausencia. Me da mucha pereza escribirlo porque ha pasado tanto tiempo que estoy en lo que podría decirse la medianía de mi vida. Por eso seguramente todos escriben sus diarios cuando tienen quince años y no están precisados a seleccionar lo que abordarán en su cuaderno.   Comienzo pues, sencillamente, tumbada en la cama y al pie de mi ventana. Es de tarde, como cuando pintábamos. El aire está muy fresco, el pájaro que siempre canta no vino hoy a su árbol y mis perros duermen echados a mis pies. Hace dos meses que no he podido trabajar. De por sí mi labor es esporádica, siempre depende de que alguna instancia cultural o social requiera mis servicios y me solicite diseñar un taller ya sea de pintura o de literatura para niños. Los más comunes son los de desarrollo social, pues van a colonias marginadas y...

Poetas por el cambio...

http://www.bigbridge.org/BB19/poetry.html

Nochixtlán, Oaxaca

            La primera vez que estuve en contacto con ellos fue en los noventa, durante el Encuentro Internacional de Mujeres Poetas en el País de las Nubes, es decir, en la región mixteca, la sede fue por mucho tiempo en Huajuapan de León. Se me acercó una pareja mientras almorzaba yo, preguntando si me podían hacer una entrevista. Nunca antes me habían hecho semejante petición, y me sentí tan importante -fue común en esos días allá- que accedí de inmediato, así que terminé mi pozole y nos fuimos a sentar a un rincón.             Entonces supe que ellos eran profesores y su interés era saber qué podía yo, además de dejar mis poemas en sus plazas y escuelas, hacer por su comunidad. Menudo compromiso, pensé: no tengo recursos económicos, no sé cómo ayudar. Se los dije honestamente y me sugirieron que los apoyara con talleres para niños. Sin pensarlo dije que sí, a pesar de que...

Marcas, huellas...

Confinada en este universo de cuatro paredes y cajones de madera llenos de ropa o de papeles, levanto la vista al techo. Tiene figuras caprichosas, manchas, telas de araña de quién sabe cuándo. Algunos puntos que por momentos creo que se mueven, ignoro si son insectos o simplemente los puntos que tienen mis ojos y que se notan sobre todo cuando miro cosas blancas, cosas de colores claros. Ahí están,como los peces, nadando en el agua salada de mis ojos, sin que sepa yo cuándo y cómo llegaron, por qué siguen ahí, siempre subiendo y bajando igual que mis miradas, posándose a veces inadvertidamente sobre cosas que siempre los ignoran. Puntos suspendidos que navegan recorriendo las formas de las cosas, sus colores, su posible peso y sus texturas. Cosas que han ido posándose entre sus prisiones de madera oscura y olorosa, guardadas para cada ocasión que lo amerite, olvidadas porque no ha habido tales ocasiones, atesoradas sólo como prueba de ciertos recuerdos increíbles y pasmosos que...

Historias de terror: IMSS

HISTORIA 1 Los ancianos, él en silla de ruedas y ella con andador, son traídos por una amiga de la familia para ser atendidos en la clínica 7 de Tijuana, ya que la hija no puede cruzar desde San Diego pero paga los nueve mil pesos anuales para que ellos tengan derecho a atención. En el lugar no hay rampas para silla de ruedas y hay que batallar mucho para entrar al edificio. Les piden llegar en ayuno, una persona de la clínica dijo previamente que los esperará con trámites adelantados y les cobra cien dólares. A las once de la mañana aparece, sin ningún trámite ni conocido para hacerlo. Al señor luego de horas lo dan de alta pero a su esposa no, "porque no hay evidencia de haber sido atendida antes ahí". Precisamente, porque cuando tuvo algún problema era una urgencia que no atendieron y se tuvo que ir a hospital particular. En días previos, la señora tuvo un desvanecimiento en su casa, en San Diego, y la hija alarmada la condujo a un hospital donde la atendieron y regresa...

La enfermedad

La enfermedad nos pone en jaque según su intensidad, variedad o gravedad. A veces creemos que nos toma por asalto pero al llegar al consultorio nos enteramos que en realidad no habíamos hecho caso de los síntomas, creíamos que se nos pasaría con un té o una pastilla. Hay veces en que así, de repente, el cuerpo ya no puede más y hace lo que tenga que  hacer para detenernos, llamar nuestra atención para procurarlo. A veces puede ser muy grave, es cuando se nos van los pulsos, nos aterramos con todo lo que nos dicen los médicos o peor, lo que no nos dicen porque no lo saben, estamos acostumbrados a esperar que el médico lo sepa todo, qué clase de doctor es el que dice que no tiene idea por qué suceden tales o cuales cosas en el cuerpo, lo dice para martirizarnos, para que sintamos culpa, lo dice porque es un déspota, porque me cree ignorante, porque no le caigo bien, porque no sabe, porque no está actualizado, porque no tiene sentimientos... Cuántas cosas están mal, como lo veo. ...

Cuando otros quieren decidir por mí

Resulta que a veces pasa por la vida de una alguna persona que se puede visualizar como amiga potencial porque se da una identificación, empatía y aprecio desde el comienzo y se inicia con mucho entusiasmo lo que se espera sea una amistad duradera. Pero también a veces ocurre que es sólo una primera impresión, y a pesar de las muchas coincidencias, no se puede avanzar más. Es así que luego de horas de café, de convivencia, de confidencias y otras cosas de la vida, una se va dando cuenta de que la primera fase no es consistente, que la otra persona quizá por la edad, quizá por su alta autoestima, no es capaz de escuchar la voz interna de la otra parte, sólo mira sobre la superficie, donde encuentra ciertos defectos o fallas que pretende arreglar por medio de instrucciones disfrazadas de consejos, faltando por completo al respeto a la personalidad, carácter y modo de ver la vida de su "amiga", pero además, una vez que cae en la cuenta de que está siendo escuchada pero no se s...