Ir al contenido principal

Abril en un poema


Investido de luz, con su corola deslumbrante,
abril arremetió contra la niebla.
Lo saludan los pájaros nocturnos 
que velan este insomnio 
y la luna lo sirve en su vajilla de plata.

Reverdece, cada uno reverdece
desde el brote de amor que creía muerto;
se corona de pétalos un labio,
se perfuma el oído cuando canta el poema.

Transcurre como el aire tibio,
el rosario de días resbala por nuestro almanaque.
El sol alivia nuestra piel descolorida
y danzamos en la cima de un mundo
diáfano y azul, ufanos.


(De primera intención, a botepronto)

Comentarios

Lo que más te gustó

Otros tiempos, nuevos tiempos, más tiempos...

     Quién pudiera decir algo acerca de esto que vivimos: tiempos de contingencia, de pandemia, de aislamiento y por desgracia de miedo. Vamos como los ciegos dando tumbos por cada día nuevo, diferente, tratando de insertarnos a esta llamada nueva normalidad que nos toma por sorpresa y a la que con tanto trabajo nos acercamos. Nos preguntamos cómo será el futuro, cuándo volveremos a reconocer un rostro en la calle si solamente vemos cubrebocas. Nos preguntamos cómo van a crecer los seres que recién llegan, sin el acercamiento y el abrazo y tanta calidez que acostumbrábamos si vemos cuánta falta nos hace luego de pasar estos meses encerrados y aislados.      Nuevos tiempos y nosotros tratando de aprender a incorporar los nuevos accesorios: gel de alcohol, mascarillas, cubrebocas, atomizadores, cloro, desinfectantes, sana distancia... nuevos tiempos en los que en los restaurantes y en todo lugar se siguen nuevos detallados protocolos para  evitar contagi...

Mi terapia de shock

Laberinto. Poema Liz Durand Goytia, 21 de marzo Día Mundial de la Poesía