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Arranca XIX Encuentro Internacional de Mujeres Poetas en la Mixteca

Esta tarde a partir de las 18:30 horas se inauguran las actividades del encuentro, en el Museo Nacional de Arte MUNAL, en el corazón del DF, con la lectura de algunas de las decanas que a lo largo de los años han formado parte de este interesante y atractivo proyecto de Emilio Fuego. Voces de mujeres del mundo, voces nuestras, emociones, reflexiones, serán compartidas en este singular trayecto durante una semana por la Ruta Dominica, sus comunidades y su gente, misma que recibirá en sus casas a las poetas que este año los visitan en Tlaxiaco, Tamazulapam, Huajuapan de León, Nochixtlán, Yanhuitlán, Oaxaca y Tepescolula.
Como todo mundo sabe, mi voz de poeta fue hecha pública en ese Encuentro por primera vez  por los inicios de los años noventa, cuando sorpresivamente recibí una invitación para figurar así, como poeta, algo que yo no me atrevía a asumir siquiera. Pero la magia del encuentro y todo lo que sucede en él me fundaron el compromiso con la poesía y me motivaron para, como agradecimiento a esa comunidad que nos recibió entonces, llevar mis talleres voluntarios para niños.
Son muchos ya los hijos de este encuentro que hace Emilio, se reproducen para fortuna de las poetas por varias partes del país, y no puedo sino manifestar mi alegría por ser parte, y mi reconocimiento a ese hombre visionario que ideó un lugar para nosotras, las mujeres, las poetas, en su Encuentro.

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Poema para los niños migrantes

Para los niños migrantes


Temprano te salieron alas y esparces la ceniza de un vuelo inesperado. Vuelas hacia una tierra prometida que no existe , donde leche ni miel encontrarás.
Encerrarán tu vuelo en jaulas y el miedo que aprendiste a dejar lejos regresará a morderte por las noches. Ningún río te besará con agua fresca, ninguna señal de la cruz sobre tu frente te va a guardar de la amargura.
Somos testigos de la decapitación de tu infancia, de tu niñez hoy preñada de dolor, de pies cansados y ojos secos.
Que la vergüenza nos cubra cada que te preguntes o que pidas, que el corazón nos duela hasta que tengas alas con vuelo renacido.

Sí, un domingo más

Desde antier por la noche Mauricio y yo andamos un poco desconchinflados: a él le vinieron escalofríos y dolor de estómago junto con el de los músculos de los hombros. Le dí te y masage y pareció sentirse mejor.
Pero ayer amaneció igual, con náusea e incipiente dolor de cabeza. A mí me comenzó un dolor igual en cuanto terminamos de comer en casa de Coquito, con Alfonso que ya había llegado. Antes de salir hacia el hospital me tomé una pastilla que no funcionó y cuando llegamos tomé otra que tampoco hizo efecto. Cuando bajé del piso para que Mauricio pudiera subir, una señora me regaló otra pastilla porque me vio agarrándome la cabeza con las manos...pero tampoco sirvió.
Pablita estuvo contenta con la visita de Alfonso, ya se sabe que él es siempre tan ocurrente que resulta cómico y se pasan ratos muy gratos en su compañía.
De regreso en el metrobús nos dirigimos a una farmacia para comprarme una inyección porque ya era migraña mi dolencia.
La caminadera por el cierre de estación fue más a…

Ensenada: estación de partida

Y en el instante en que suena la sirena me salta el corazón: avisa que es una despedida, que los lobos marinos se quedan atrás con la brisa y los buques, con las olas que me habrán de encontrar en otro punto del mar. Ahora el cielo tímido, desdibujado, me saluda, sabe que uno nunca se despide de él. Estoy en una casa de muñecas que me aloja por un rato, algún día voy a poder ser así de pequeña, sencilla como una hoja de papel en donde todo se dibuja o se borra o se transforma. Porque si mi naturaleza de palabras debe tener un lecho sería de papel, uno que no fuera demasiado absorbente porque se chupa la tinta y la hace mancha, ni demasiado liso que no admita el grafito, ese suave y lustroso material con el que a veces intento mi retrato. Regreso, estoy aún en Ensenada por unas horas más después de muchos años, bebo esta brisa con el cuerpo, me asomo a este jardín desconocido por la ventana que da a un cerro lleno deviviendas coloridas pero cenicientas, como corresponde a este lugar. Mucha…