Ir al contenido principal

Luto

La madre de los desaparecidos hermanos Reyes Salazar, y la esposa de uno de ellos, tendrá que recibir el durísimo, artero golpe de saber que han aparecido muertos, y que se suman a sus otros hijos caídos el año pasado "por protestar", como ella dijo en el programa de Carmen Aristegui.
Inaceptable, incongruente, doloroso, injusto, estrujante.
Vivimos a salto de mata, con el miedo y la rabia en las entrañas y seguimos sin hacer nada.
Cómo me duele México. Cómo quisiera despertar y descubrir el país donde crecí, concebí a mis hijos y crecieron, el país del que sí, en aquel tiempo, nos sentimos orgullosos y hoy me da vergüenza...
 Desansen en paz  María y Elías, los hermanos, y Luisa Ornelas, la esposa.
No puedo siquiera imaginar el dolor de esa madre ante la impotencia, la impunidad, el desamparo. Ya levantaron su huelga de hambre pero seguirán con el plantón, en el que todos deberíamos estar con ellos.

Comentarios

Lo que más te gustó

Otros tiempos, nuevos tiempos, más tiempos...

     Quién pudiera decir algo acerca de esto que vivimos: tiempos de contingencia, de pandemia, de aislamiento y por desgracia de miedo. Vamos como los ciegos dando tumbos por cada día nuevo, diferente, tratando de insertarnos a esta llamada nueva normalidad que nos toma por sorpresa y a la que con tanto trabajo nos acercamos. Nos preguntamos cómo será el futuro, cuándo volveremos a reconocer un rostro en la calle si solamente vemos cubrebocas. Nos preguntamos cómo van a crecer los seres que recién llegan, sin el acercamiento y el abrazo y tanta calidez que acostumbrábamos si vemos cuánta falta nos hace luego de pasar estos meses encerrados y aislados.      Nuevos tiempos y nosotros tratando de aprender a incorporar los nuevos accesorios: gel de alcohol, mascarillas, cubrebocas, atomizadores, cloro, desinfectantes, sana distancia... nuevos tiempos en los que en los restaurantes y en todo lugar se siguen nuevos detallados protocolos para  evitar contagi...

Mi terapia de shock

Laberinto. Poema Liz Durand Goytia, 21 de marzo Día Mundial de la Poesía