Ir al contenido principal

Después de la cena...


De repente una se olvida de la capacidad que puede desarrollar para comer, y creo que en estos días muchos de nosotros nos volvemos conscientes de eso. No hay manera de evadir las galletas que se hacen sólo cada año, el pavo, los romeritos, el bacalao que me convida la vecina, los buñuelos y pasteles, el ponche de frutas o de vino, los tamales, en fin, las delicias de temporada.
Aunque difícil, seguiremos disfrutando y comiendo en estos días. Con todo y los cargos de conciencia, ni modo.
Pensar que es sólo una vez al año ayuda...

Comentarios

Ophir Alviárez ha dicho que…
S.O.S Aquí esa única vez al año no ha terminado, qué hago????

Abrazos de 2008

Ophir
Liz Durand Goytia ha dicho que…
Pues esperar a que pase, ni modo. Y entre tanto, disfrutar sin cargos de conciencia, ya nos pondremos a pedalear bien fuerte cuando no nos quede otra...

Lo que más te gustó

Otros tiempos, nuevos tiempos, más tiempos...

     Quién pudiera decir algo acerca de esto que vivimos: tiempos de contingencia, de pandemia, de aislamiento y por desgracia de miedo. Vamos como los ciegos dando tumbos por cada día nuevo, diferente, tratando de insertarnos a esta llamada nueva normalidad que nos toma por sorpresa y a la que con tanto trabajo nos acercamos. Nos preguntamos cómo será el futuro, cuándo volveremos a reconocer un rostro en la calle si solamente vemos cubrebocas. Nos preguntamos cómo van a crecer los seres que recién llegan, sin el acercamiento y el abrazo y tanta calidez que acostumbrábamos si vemos cuánta falta nos hace luego de pasar estos meses encerrados y aislados.      Nuevos tiempos y nosotros tratando de aprender a incorporar los nuevos accesorios: gel de alcohol, mascarillas, cubrebocas, atomizadores, cloro, desinfectantes, sana distancia... nuevos tiempos en los que en los restaurantes y en todo lugar se siguen nuevos detallados protocolos para  evitar contagi...

Mi terapia de shock

Laberinto. Poema Liz Durand Goytia, 21 de marzo Día Mundial de la Poesía