Ir al contenido principal

Reflexión repentina de domingo

En estos pocos días se han ido muchos otros
que casi no recuerdo,
no tengo sino un sabor reminiscente
de la gloria del encuentro primero,
el del descubrimiento.
Los intensos hallazgos entre nosotros,
los luminosos momentos de pasión,
de sueños compartidos,
caminos que juntos transitamos.


En este hueco que deja tu ausencia temporal
que aunque breve no es ligera,
las memorias aletean por todas partes
cosquilleando el corazón.
También llegan recuerdos de los días
en los que no estuviste
y retomé el camino sola
mientras buscabas encontrar la paz que no tenías.


Veo todo lo que hemos construido
en veintún años de seguir intentando,
de seguir encontrando,
de seguir preguntando:
un hogar sólido y firme que no tiene paredes,
cuyas bases se hacen anchas según necesitemos.
Una estancia cálida, amorosa,
en donde reposar nuestros cansancios y restañar heridas
viejas o nuevas, grandes y pequeñas.
Un jardín florecido donde crecieron el perdón y el amor,
un amor más grande que todo, que comprende, acepta,
respeta y no cambia sino para crecer de nuevo.


Vivimos sin tiempo en donde estamos,
en un lugar que llevamos con nosotros,
en donde nos sentimos seguros, amados, respetados;
un lugar que elegimos para vivir por siempre,
espacio inalterable donde lo bueno cabe.

Comentarios

Lo que más te gustó

Otros tiempos, nuevos tiempos, más tiempos...

     Quién pudiera decir algo acerca de esto que vivimos: tiempos de contingencia, de pandemia, de aislamiento y por desgracia de miedo. Vamos como los ciegos dando tumbos por cada día nuevo, diferente, tratando de insertarnos a esta llamada nueva normalidad que nos toma por sorpresa y a la que con tanto trabajo nos acercamos. Nos preguntamos cómo será el futuro, cuándo volveremos a reconocer un rostro en la calle si solamente vemos cubrebocas. Nos preguntamos cómo van a crecer los seres que recién llegan, sin el acercamiento y el abrazo y tanta calidez que acostumbrábamos si vemos cuánta falta nos hace luego de pasar estos meses encerrados y aislados.      Nuevos tiempos y nosotros tratando de aprender a incorporar los nuevos accesorios: gel de alcohol, mascarillas, cubrebocas, atomizadores, cloro, desinfectantes, sana distancia... nuevos tiempos en los que en los restaurantes y en todo lugar se siguen nuevos detallados protocolos para  evitar contagi...

Mi terapia de shock

Laberinto. Poema Liz Durand Goytia, 21 de marzo Día Mundial de la Poesía