Ir al contenido principal

Regreso a las andadas del estudio

Comenzando agosto reiniciaron las clases a distancia en la UNAM. Un reto más, este sexto semestre. La carga es fuerte, hay que leer mucho y hacer actividades que entregar cada semana. El final del día me encuentra cansada del cuerpo pero con la mente llena de cosas que me da gusto aprender, conocer, experimentar, probar... ¡nada como aprender!

El verano, sin embargo, no facilita las cosas. La ciudad en que vivo no tiene clima extremo y sin embargo este veranos nos tiene agotados por los37 grados que hemos llegado a padecer. Las casas están calientes a toda hora y para colmo hubo una semana en la que no sopló el aire fresco típico de la región. Estudiar escurriendo gotas de sudor casi metida en un ventilador y con tortícolis por la corriente de aire, no es una cosa grata. Nos debería consolar saber que hay lugares que están en peor situación, pero la verdad eso no da consuelo.

Mes de muchos cumpleaños: el de mi hijo, el mío y de varias amigas. Mi casa recibió a los compas que pasaron a dejarme su abrazo y sus presentes, y celebramos sentados en la banqueta, boqueando por un poco de aire pero con mucha camaradería, interesantes conversaciones, corazones felices y harta chela.

Así se me está acabando agosto, pero me quedan las memorias y sabores de cada uno de sus días.

Celebración con amigas


Otra celebración con otra cumpleañera

Ahora las de la casa





Comentarios

Lo que más te gustó

Otros tiempos, nuevos tiempos, más tiempos...

     Quién pudiera decir algo acerca de esto que vivimos: tiempos de contingencia, de pandemia, de aislamiento y por desgracia de miedo. Vamos como los ciegos dando tumbos por cada día nuevo, diferente, tratando de insertarnos a esta llamada nueva normalidad que nos toma por sorpresa y a la que con tanto trabajo nos acercamos. Nos preguntamos cómo será el futuro, cuándo volveremos a reconocer un rostro en la calle si solamente vemos cubrebocas. Nos preguntamos cómo van a crecer los seres que recién llegan, sin el acercamiento y el abrazo y tanta calidez que acostumbrábamos si vemos cuánta falta nos hace luego de pasar estos meses encerrados y aislados.      Nuevos tiempos y nosotros tratando de aprender a incorporar los nuevos accesorios: gel de alcohol, mascarillas, cubrebocas, atomizadores, cloro, desinfectantes, sana distancia... nuevos tiempos en los que en los restaurantes y en todo lugar se siguen nuevos detallados protocolos para  evitar contagi...

Mi terapia de shock

Laberinto. Poema Liz Durand Goytia, 21 de marzo Día Mundial de la Poesía