Ir al contenido principal
Otredad

Si encontraras a la otra que soy
y descubrieras que no apagas mi sed,
que mi locura te es desconocida
y que en mi noche no alienta tu aliento...

Si adivinaras qué gastados pasos
me llevaron por caminos paralelos
en donde el sol es más que una palabra
que mi voz antes nunca nombraba...

Entenderías el fondo que me habita
y encendería lámparas tu pecho
para volverme fiera mariposa
de la nocturna forma de quererte.

Encontrarías un amor vasto y preciso
que tiene a la conciencia adormecida.
Descubrirías también que yo soy otra
si a la otra que soy igual amaras.




Comentarios

Lo que más te gustó

Otros tiempos, nuevos tiempos, más tiempos...

     Quién pudiera decir algo acerca de esto que vivimos: tiempos de contingencia, de pandemia, de aislamiento y por desgracia de miedo. Vamos como los ciegos dando tumbos por cada día nuevo, diferente, tratando de insertarnos a esta llamada nueva normalidad que nos toma por sorpresa y a la que con tanto trabajo nos acercamos. Nos preguntamos cómo será el futuro, cuándo volveremos a reconocer un rostro en la calle si solamente vemos cubrebocas. Nos preguntamos cómo van a crecer los seres que recién llegan, sin el acercamiento y el abrazo y tanta calidez que acostumbrábamos si vemos cuánta falta nos hace luego de pasar estos meses encerrados y aislados.      Nuevos tiempos y nosotros tratando de aprender a incorporar los nuevos accesorios: gel de alcohol, mascarillas, cubrebocas, atomizadores, cloro, desinfectantes, sana distancia... nuevos tiempos en los que en los restaurantes y en todo lugar se siguen nuevos detallados protocolos para  evitar contagi...

Mi terapia de shock

Laberinto. Poema Liz Durand Goytia, 21 de marzo Día Mundial de la Poesía