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Fieles difuntos

Pequeños soles olorosos les traemos,
mazorcas tiernas para sus cazuelas.
Que no falte la voz clara del agua
ni  a luz de las velas ni el copal.


Reciban nuestra ofrenda quienes ya marcharon
quienes cruzaron el río primero que nosotros
y en esta hora especial tendamos nuestra mano
olorosa de incienso  y cempazuchitl.


Lleven recuerdos temblando en el papel,
nuestro cariño en el pan que les hacemos
para que su visita resulte placentera.

Sigan la huella de flores amarillas,
el terciopelo de nuestros corazones,
el chocolate humeante y el jugo de las cañas.

Fieles Difuntos que abrazamos en noviembre
en esta fiesta que ahora los recibe:
esperen nuestras almas confundidas
cuando el arcano del tiempo lo decida.





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