Vuelvo al tema del añil porque hasta hoy pude poner en práctica eso de agregarlo a la ropa blanca... cero éxito, sigo sin conocer la cantidad exacta de polvo que se debe aplicar a una carga de lavadora. Puse una cantidad de polvo en una taza y al agregar el agua me asusté de lo azul que quedó, pero al ponerla en la lavadora parece que se diluyó al grado que ahora que tendí la ropa al sol, no pude ver los rastros del añil... Seguiremos intentando...
Quién pudiera decir algo acerca de esto que vivimos: tiempos de contingencia, de pandemia, de aislamiento y por desgracia de miedo. Vamos como los ciegos dando tumbos por cada día nuevo, diferente, tratando de insertarnos a esta llamada nueva normalidad que nos toma por sorpresa y a la que con tanto trabajo nos acercamos. Nos preguntamos cómo será el futuro, cuándo volveremos a reconocer un rostro en la calle si solamente vemos cubrebocas. Nos preguntamos cómo van a crecer los seres que recién llegan, sin el acercamiento y el abrazo y tanta calidez que acostumbrábamos si vemos cuánta falta nos hace luego de pasar estos meses encerrados y aislados. Nuevos tiempos y nosotros tratando de aprender a incorporar los nuevos accesorios: gel de alcohol, mascarillas, cubrebocas, atomizadores, cloro, desinfectantes, sana distancia... nuevos tiempos en los que en los restaurantes y en todo lugar se siguen nuevos detallados protocolos para evitar contagi...
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