domingo, 29 de junio de 2014

Carretera

Un camino diferente, un nuevo lugar. ¡Qué excitante! Subir al auto con la idea de viajar por carretera unas seis o siete horas prometía. Mi amiga y yo estábamos muy emocionadas por el viaje.
La parte del camino conocido fue hasta llegar al libramiento de Mexicali. De ahí en adelante,
fue maravilloso poder ir viendo todo con los ojos niños, los que ven cosas por primera vez. La belleza, la luz, la inmensidad del desierto, algo que no me había tocado vivir y llegó de manera inesperada. Justo en la mejor parte del camino, en el Golfo de Santa Clara, nos encontró la puesta de sol.

Cuando cayó la noche, todo se volvió estrellas y después, el golpe de humedad que te echa a andar la sangre, el olor de la sal, la textura de la arena, el calor...¡y el mar! Pero ese otro, el de distintos tonos, diferente del de aquí, con sus  caricias de agua tibia. Difícil adaptarse velozmente al cambio, las impresiones en la carretera fueron profundas, intensas, de esas que te hacen preguntarte si en verdad hay caminos diferentes o si es sólo el de la vida, uno mismo, el que se multiplica y es siempre uno, como el mar que es el mismo aquí y allá pero en todas partes diferente.

Y al mismo tiempo el estupor que causa la belleza, la manera de la luz, la densidad del aire y los colores. Correr, correr veloces sintiendo un aire delicioso y disfrutando de mi increíble pequeñez.

Y la otra parte del viaje, otro camino: el de aprender a conocer una parte más de la amiga, vivir de primera mano otro poco más de su manera de ser, de viajar, de sentir.

Como siempre, doy gracias a la vida, y a la generosidad de mi amiga.

miércoles, 25 de junio de 2014

Función de teatro

Para mi amiga Irina

Quizá ya estaba entre sus venas: la sangre reclama los aplausos y las luces, las tablas del escenario.

Ahí estará la niña detrásdelarrayaqueestoytrabajando, la pequeña que le daba de comer a la serpiente y asistía al mago en las fiestas donde ella no podía comer pastel.

Ahora no va a trazar la línea con su gis mientras el merolico arenga con enjundia encantadora a los curiosos del pueblito.

Esta noche, una mujer que lleva a esa niña guardada va a enfrentar a un público sin gises ni serpientes, se plantará en el escenario para que corra por sus venas esa, la sangre del mago, el merolico, el padre, para dar su función de media vida y comenzar a vivir una obra nueva.

martes, 24 de junio de 2014

De lo que se sueña

En un curioso test de esos que ponen en las redes sociales, se determinó que si fuera un personaje mítico, sería yo un unicornio. ¡Qué sorpresa! Creo que para todo mundo es algo muy hermoso. Según el test, mi personalidad amable y tímida y mi "infinita generosidad" me hacen unicornia. 


Al poco rato, no sé si sea coincidencia que un amigo  haya compartido ver un video en el que una persona puede comunicarse con un animal y éste le responde y dice cosas a su vez. Siempre he pensado que tener esa capacidad sería maravilloso. Quizá de esa manera la crueldad hacia los animales podría dejar de existir, aunque viendo todo lo que puede hacer mal el hombre no se puede ser tan optimista.
La sabiduría de los animales, como se aprecia en el video, es ancestral. Están conectados con todo, perciben a la naturaleza de manera única, especial, y por lo visto, la falta de comunicación o entendimiento con el hombre podría explicarse por lo lejos que estamos de ser todavía como ellos: puros de corazón. 
Devenido en cosa rara, quizá eso somos ahora, a mitad de camino entre nuestro origen animal y nuestro destino autotrazado como "superhombres" que quieren dejar de lado la enfermedad, la vejez y la muerte, tan naturales.
Soñar, bien dicen, cuesta nada. Pues bien, quiero seguir soñando en ese mundo en el que cabemos todos, y todos somos iguales. Quiero ser un unicornio en plena vía pública sin que me agredan ni se espanten ni pretendan cambiarme o encerrarme. Quiero soñar que entiendo el idioma de los animales y aún más: que comprendo el de los hombres.

jueves, 19 de junio de 2014

Instante

Porque todo se va, la luz que admiro está cambiando, la suave pátina que cubre la montaña irá a dorarse por la tarde, justo cuando el expiro del sol, y llegará la noche para meter en su manto felpudo las horas que pasaron...



Buscando a Petra. Técnica Mixta, 2002, Liz Durand


 Así se irá llenando de los días que hemos vivido como flores, como gotas, como amantes corazones o como llagas dolidas. Se irá todo: la bondad más dulce, la infamia más atroz.


Asida a esta luz de la mañana, preparo mi corazón para la danza. Porque de cada instante que se va, me guardo todo.