domingo, 30 de marzo de 2008

Domingueando


Up - down

A veces, cuando me asomo,
veo una gran montaña que no puedo escalar.
Tiene pájaros pequeños
y árboles del tamaño de la hierba.
Mis palabras se apagan antes de alcanzarla,
el eco no me escucha
y su techo de nubes me sofoca.
Sé que el viento sacude su melena
pero no lo oigo silbar.

A veces, cuando me asomo,
el mundo está cuesta arriba.


Había una vez...

Tengo un dragón encantado que me dibuja sueños con su fuego.
Me ha llevado en sus alas a conocer su mundo,
hemos tocado estrellas, escuchamos el murmullo de los árboles
y alguna vez dejó que le dijera al oído mis poemas.

Pero algunas veces truena y me lastima las alas.
Su incandescencia quema las escamas
y yo me pongo gris sin encontrar mi aire,
a punto de sucumbir como una mariposa.
Entonces viene el beso que ambos guardamos para las emergencias.
Y reiniciamos el vuelo.

viernes, 28 de marzo de 2008

Cantos de Calafia


Esta tarde en el Cearte de Ensenada una lectura de poesía con varios autores de la región. Claro que soy invitadacolada y agradezco a Peggy Bonilla la invitación.
El título de esta actividad me parece encantador, aunque no tengo muy claro lo que significa Calafia, si bien creo haber leído que está relacionado con el nombre de California.

En este puerto ya cambió el clima y el frío se va ausentando paulatinamente, sin que deje de refrescar por las noches. Mis rosales, tan afectados por el duro invierno, comienzan a asomar con timidez los botones de sus flores y lo verde reverdece. Hace siempre un aire de febrero que me parece extraño por falta de costumbre, pero imagino que es la vida porteña.

Y anoche, el festejo del cumpleaños de Alex con algunos amigos en la casa. Botanitas y pastel con vela y toda la cosa. Claro, sin que faltara el toquecín deprimido por parte del "cuasicuarentón" (todavía le falta) de mi marido, que por alguna razón no detecta en el espejo que sí, que se está cayendo de bueno aunque peine algunas canas y poco pelo...
Así que como dijo Frida Kahlo: "Viva la vida".

(Y yo por eso quiero mi autobús amarillo).

domingo, 23 de marzo de 2008

Alerta sobre "Liberación de mariposas vivas"

Hay un par de mujeres en Ensenada que inventó dedicarse a la "liberación de mariposas en eventos especiales". Crearon de la manera más cursi una leyenda que dice que "Si quieres que un deseo se haga realidad, cuéntaselo a una mariposa. Ésta al no emitir ningún sonido sólo podrá contárselo a Dios. Si pides el deseo y liberas la mariposa, ésta llegará al cielo y tu deseo se cumplirá". Sin comentario por el texto de su leyenda.
Lo verdaderamente indignante es que haya personas que se atrevan a lucrar y entretener a la gente valiéndose de seres vivos e indefensos.
La publicidad que manejan no indica qué pasa después de que las mariposas son metidas en sobres y entregadas a cada invitado de la fiesta, ni cómo salen después de estar aprisionadas en sus cofres o bolsas de tela que sugieren para la "liberación".
La crueldad y superficialidad de algunas gentes es pasmosa. El correo para quejarse sobre esta reciente práctica: adararodriguez@hotmail.com o al catynunezfigueroa@hotmail.com

Vuelve el Autobús Amarillo


No es que vuelva porque lo tengo todo el tiempo en la cabeza para encontrarlo en cuanto lo detecte en alguna calle de alguna ciudad, en cualquier momento.
Pero vuelve porque ayer platiqué de él con el Güero y dice que se puede conseguir a un precio accesible. Yo sé que él tiene grandes habilidades para trabajar con autos, así que para mis adentros pensé socarronamente en embarcarlo también para que me ayude a transformar el autobús amarillo en aula, con mesas para trabajar y espacio para almacenar materiales.
No es que vuelva: mi decisión de pensar constantemente en mi autobús amarillo tocando una campana como las escuelas de antes en las colonias en donde los niños no tienen escuelas o no tienen clases de arte ni de literatura, es algo que mantiene fresquita mi esperanza.
De nuevo, ayúdame a pensar en mi autobús amarillo...

sábado, 22 de marzo de 2008

Visita de Poesía errante



Para quienes recuerdan las patoaventuras que tuvo que afrontar mi proyecto cuando inició el año pasado y se perdió en la paquetería que debería llevarlo a Costa Rica, les cuento que ha recomenzado el viaje de Poesía errante.
Luego de haber estado en Guadalajara bajo el cuidado de Rosario Orozco (Revista Va de Nuez), llegó a Zacapoaxtla y otra poeta, Gabriela Molina, ha estado a cargo de los preparativos para poner el tendedero poético que tradicionalmente se tiende en las lecturas. Aquí la muestra creativa del cartel de la lectura.
Siempre me lamento de no poder asistir a todos esos tendederos, pero desde luego me alegra que estén ventilándose los versos que de tantas partes acuden a la cita a donde el aire los lleva.
Espero que más adelante podamos compartir algunas fotografías de las lecturas.
Por lo pronto gracias a mis compañeras poetas que me ayudan a que este sueño siga con su errancia por el mundo, que es un modo de ir también nosotras.

miércoles, 12 de marzo de 2008

Mi monólogo

Será el sereno, pero para mí que sigo teniendo treinta años. Si no me fijo mucho en el espejo -y no me pongo los anteojos- puedo verme de treinta. La vestimenta ayuda pero lo más importante es no dejar que me avasalle la impertinencia de las canas. Caminar ágilmente y seguir usando tacones aunque me estén matando los juanetes. Recordar que se debe sonreir con amplitud para disimular la arruga y causar impresión de dinamismo. Ese es mi reglamento para comenzar el día.
Y en el desayuno no olvidar la avena para bajar el colesterol ni la cucharada de miel “para la lozanía de la piel”.
Muchos de mis días los puedo transitar así, como si no fuera yo cincuentona. Y no es que me pese ni mucho menos me avergüence la edad. Es que para el resto de la humanidad resulté ser un vejestorio desde los treinta y ocho, que fue cuando me quedé sin trabajo. Simplemente, por más experiencia y buena presentación, al llegar a los datos personales y ver mi edad, me salían con que “nosotros la llamamos” y nada. Por eso me dijo Estela que pusiera una edad falsa. “Al cabo te ves más joven”, me dijo. Pero no quise hacer trampa y claro, desde entonces no tengo trabajo fijo.
Pero como quiera tuve que entrar en el juego de las simulaciones para que la gente no sepa mi edad y deje yo de andarme arriesgando a pasar por invisible debido a mis años. Tengo que seguir sintiéndome hermosa y sexy y ágil para seguir siendo yo, por fuera y por dentro. O al menos para recordar cómo era cuando todavía no era una mujer, digamos, “madura”.
Que por cierto no es que pesen, los años, pero qué feo se siente tener la clásica irritación a medio día por la resequedad en los ojos. Y para qué hablar de resequedades más dolorosas... Carmen dice que lo más patético que le ha pasado fue encontrar canas en donde te platiqué. Yo digo que en estos tiempos si quieres te rapas y ni quién sepa, así que para mí no sería “la decadencia” como dice ella en tono tan fatal. Para mí es más incómodo no distinguir los precios de las cosas en el súper cuando no llevo los bifocales que no me acostumbro a usar.
Pero tampoco me doy atole con el dedo y claramente veo que cuando tengo ganas de llorar porque veo en la tele un perro con orejas largas y ojos tristes, es la jugarreta de las hormonas lo que lo provoca. O cuando voy a la compra y me desesespero hasta la rabia porque la cajera trabaja a treinta revoluciones por minuto según yo.
Y si al arreglarme las uñas las encuentro quebradizas y me veo la piel como de iguana, estoy a punto de colocarme con resignación el tan llevado y traído letrerito de menopáusica que me da tanta tirria desde la primera vez que oí la palabrota.
Es que además cómo fastidia que siempre nos anden colgando etiquetas “ama de casa” “madre abnegada” “sex simbol” “femme fatale” etcétera, cuando somos solamente mujeres. Y eso de “solamente” sobra, porque es bastante con ser mujeres. Porque a poco no, todo el mundo sabe que viejas viejas pero seguimos siendo m u l t i f u n c i o n a l e s. Sí, claro, también multiorgásmicas, nomás faltaba que también eso se atrofiara. Lo único malo es que si de por sí es una lenta para arrancar motores, con la menopausia es como si necesitáramos anticongelante.
Total, servimos para todo y para lo que se ofrezca. Hasta para consolarnos solas cuando de veras amanecemos adoloridas sintiendo que no es justo tener la sensación de que somos de treita años pero el cuerpo no se da por enterado y nos tiene tiradas con un cansancio olímpico que nos hace sentir que los hijos o el marido o el jefe o todos juntos son los peores esclavistas que ha conocido la tierra, rufianes egoístas que se sirven de nosotras para tener una vida mucho más plena y maravillosa que la nuestra, sin los escalofriantes cambios hormonales que nos hacen tan temibles.

Edades

Mirando en el espejo mi reflejo más mudo
contemplo líneas en mi rostro:
tan discretas que yo las ignoraba;
tan marcadas que tú no las olvidas.

En el exilio que me impuso tu mirada
un aire nuevo me renace los ojos
y en otra brisa se mecen mis cabellos.

No son los años lo que cargo a cuestas:
porque los besos dejan rastro,
porque las alegrías marcan los párpados,
porque el amor surca los rostros,
tengo discretas líneas que ignoraba
y que luzco ahora como alhajas
para que nadie ignore que es la vida,
no son los años lo que cargo a cuestas.

jueves, 6 de marzo de 2008

Mujeres

Recién vi en la tele un programa sobre una mujer que me hizo estremecer por su fuerza y sus convicciones. Es una mujer que no se ha hecho famosa, quizá casi nadie la conozca y menos gente la ha de entender aún.
En su temprana juventud, en el pueblo de Guerrero en que vivía, tuvo que convencer a sus padres de que la dejaran integrarse a un núcleo de guerrilla que luchaba por las causas sociales debido principalmente a la pobreza e injusticia de que eran víctimas en su comunidad. Se trataba del grupo que comandaba un primo de ella, nada menos que Lucio Cabañas. Los padres no pudieron hacerla desistir y ella casi como única mujer se unió a la guerrilla.
Como sabemos, él fue asesinado con otros muchos y los que no mataron fueron perseguidos, como es el caso de esta mujer que desafortunadamente no tiene nombre en este escrito porque sólo pude saber que se apellida Cabañas Alvarado. Ella vivió mucho tiempo escondiéndose y cambiando de lugar de residencia. Sin embargo daban con ella de alguna manera. En una ocasión en que vivía con su hermana y se sabían perseguidas, salieron de la casa pero atraparon a su hermana. Luego de torturas y violaciones fue asesinada y otro hermano también.
Hoy en día ella dice que vive aún con miedo pero que nada ha cambiado, que volvería a integrarse al grupo porque la situación social sigue siendo la misma, los campesinos son empobrecidos hasta la vergüenza y ninguna autoridad toma cartas para revertirlo.

Entonces, a esas Mujeres con mayúscula, que son capaces de hacer acciones para ser congruentes con su pensamiento, debemos dedicar nuestro respeto y reconocimiento. A ella y a muchas como ella debemos el resto de las mujeres lo que vamos obteniendo con el tiempo.
Que sus voces sigan siendo lámparas. Y que en algún momento nuestras generaciones futuras no sepan ni tengan que hablar de la igualdad de géneros.

martes, 4 de marzo de 2008

Menopausia

Me escribieron algunas amigas sobre experiencias de conocidas o familiares. Y comentamos que una de las cosas que hay que ver con optimismo es precisamente el hecho de que no podemos quedar embarazadas sin desearlo, lo que puede significar que podemos irnos "por la libre"... y me dice mi amiga Osiris que "después de ser fábrica, ahora es parque de diversiones". Supongo que no nos podemos quejar...