Ir al contenido principal

Cabeza llena de pájaros

Es una imagen muy bonita para indicar cuántas cosas tenemos en la cabeza, revoloteando, batiendo sus alas, soplándonos un aire tibio o denso.
Así está mi cabeza, llena de cosas que con el tiempo van creciendo y mi cerebro o mi memoria e imaginación crecen y no encuentro límites y me emociona.
Como me emocionó ver la pequeña luna de cebolla florecida entre el modesto verdor de mi jardín que no es sino una serie de unas cuantas de macetas. La belleza infinita puede caber en la punta de un alfiler, no cabe duda.
Días de estudiar y aprender, de mudar cosas adentro y fuera de mí para seguir creando espacios donde colocar cosas diferentes, o sacar las que ya no se usan, o poner juguetes nuevos...
Vivir, vivir al ritmo de esta primavera titubeante de los últimos días plenos de viento...

Comentarios

Lo que más te gustó

Otros tiempos, nuevos tiempos, más tiempos...

     Quién pudiera decir algo acerca de esto que vivimos: tiempos de contingencia, de pandemia, de aislamiento y por desgracia de miedo. Vamos como los ciegos dando tumbos por cada día nuevo, diferente, tratando de insertarnos a esta llamada nueva normalidad que nos toma por sorpresa y a la que con tanto trabajo nos acercamos. Nos preguntamos cómo será el futuro, cuándo volveremos a reconocer un rostro en la calle si solamente vemos cubrebocas. Nos preguntamos cómo van a crecer los seres que recién llegan, sin el acercamiento y el abrazo y tanta calidez que acostumbrábamos si vemos cuánta falta nos hace luego de pasar estos meses encerrados y aislados.      Nuevos tiempos y nosotros tratando de aprender a incorporar los nuevos accesorios: gel de alcohol, mascarillas, cubrebocas, atomizadores, cloro, desinfectantes, sana distancia... nuevos tiempos en los que en los restaurantes y en todo lugar se siguen nuevos detallados protocolos para  evitar contagi...

Mi terapia de shock

Laberinto. Poema Liz Durand Goytia, 21 de marzo Día Mundial de la Poesía