Ir al contenido principal

Adivina, adivinanza...


Una parte de la maravilla. Collage. Liz Durand.

Mis abuelos nos contaba adivinanzas, algunas -ahora veo- era bellas metáforas. Y recordando sus palabras nació de mí este texto, que comparto:


La hora bruja

Capataz de media noche
cuatro azotes da a la luna
porque oculta en una nube
no quiere que la descubran.

Entonces viene la noche
en recuerdos de oropel
y un carrusel que me agobia
cabalgando la niñez.

Sueño un jardín recortado
cual figura de papel
y una gran dama dorada
que a las cinco toma el té.

En los tejados se tiende
el chal de la oscuridad.
Yo subo a mi carrusel
para caminar la aurora.

Sueño que viene mi abuelo
de sombrero y con cigarro,
que me cuenta adivinanzas
y me regala una flor.

Ya la doma agota el té
y llegó el amanecer
cruzando el puente que no anda,
caballo de banda y bada.

Comentarios

Lo que más te gustó

Otros tiempos, nuevos tiempos, más tiempos...

     Quién pudiera decir algo acerca de esto que vivimos: tiempos de contingencia, de pandemia, de aislamiento y por desgracia de miedo. Vamos como los ciegos dando tumbos por cada día nuevo, diferente, tratando de insertarnos a esta llamada nueva normalidad que nos toma por sorpresa y a la que con tanto trabajo nos acercamos. Nos preguntamos cómo será el futuro, cuándo volveremos a reconocer un rostro en la calle si solamente vemos cubrebocas. Nos preguntamos cómo van a crecer los seres que recién llegan, sin el acercamiento y el abrazo y tanta calidez que acostumbrábamos si vemos cuánta falta nos hace luego de pasar estos meses encerrados y aislados.      Nuevos tiempos y nosotros tratando de aprender a incorporar los nuevos accesorios: gel de alcohol, mascarillas, cubrebocas, atomizadores, cloro, desinfectantes, sana distancia... nuevos tiempos en los que en los restaurantes y en todo lugar se siguen nuevos detallados protocolos para  evitar contagi...

Mi terapia de shock

Laberinto. Poema Liz Durand Goytia, 21 de marzo Día Mundial de la Poesía