martes, 22 de julio de 2014

Alas de dragón


Tus pesadillas fueron mis lunas de colores,
mi risa desbocada, mi aspereza de arena.
Cada minuto eterno con sus prisas,
mi mente de volantín por la mañana
mi espíritu de pájaro
mis garras de dragón.

No fue posible que trenzaras mis cabellos
cuando el amor desmadejaba:
tú no aprendiste a caminar por filos
rodeado de huracanes y arcoiris.

Te estremecieron todos los hechizos
y yo, la bruja, no pude darme cuenta
que es sólo miedo aquello que temblaba.

Me recojo las alas y bebo las pociones
que apacigüen el volcán que me desata.
Hoy dormiré la noche del veneno
y un día despertaré tan poderosa 
que van a darte miedo

mis alas de dragón.

jueves, 10 de julio de 2014

La guerra por TV


Te vi: tan grande como a la montaña,
con ojos igual que lunas.
Apenas ayer soñabas
y ya desde ahora gimes.
Antes nunca hubo lluvia que te causara daño,
que soplara un incendio y te abrasara.

Tú resistes en la guerra:
no encuentras a tu madre
ni a tu padre
y cargas por herencia dolor ilimitado
y un cuerpo tan distinto al que tenías
que ya no puedes enjugar tus lágrimas.
En el momento en que te miro
manos ajenas te secan ese llanto
que ya no vio tu madre.

Solo
sin los molinos de tu cuerpo,
sin esas flechas de siete años de altura,
más grande que esa montaña que dijiste,
más valiente, 
más hombre tú
que todos esos que andan en sus botas.

Más cerca tú del cielo en ese infierno,
tú,
el de los ojos de luna
de quien no conozco el nombre:
nunca sabrás que aquí,
tan lejos,
por el brevísimo tiempo 
en el que vi tu imagen,
me convertí en tu madre dolorosa,
abracé tu orfandad con mi plegaria
y pronuncié maldiciones a la guerra.

Tú que conoces
del llanto y el dolor injustos
nunca sabrás de la amargura
de estas lágrimas 
avergonzadas, vanas,

y mucho menos preciosas que las tuyas.


Me disculpo por la fotografía, pero la considero necesaria. Son los niños de Gaza. El poema ya tiene tiempo y desgraciadamente está vigente.

lunes, 7 de julio de 2014

Poema para los niños migrantes

Para los niños migrantes



Temprano te salieron alas
y esparces la ceniza de un vuelo inesperado.
Vuelas hacia una tierra prometida que no existe ,
donde leche ni miel encontrarás.

Encerrarán tu vuelo en jaulas
y el miedo que aprendiste a dejar lejos
regresará a morderte por las noches.
Ningún río te besará con agua fresca,
ninguna señal de la cruz sobre tu frente
te va a guardar de la amargura.

Somos testigos de la decapitación de tu infancia,
de tu niñez hoy preñada de dolor,
de pies cansados y ojos secos.

Que la vergüenza nos cubra
cada que te preguntes o que pidas,
que el corazón nos duela
hasta que tengas alas con vuelo renacido.


domingo, 29 de junio de 2014

Carretera

Un camino diferente, un nuevo lugar. ¡Qué excitante! Subir al auto con la idea de viajar por carretera unas seis o siete horas prometía. Mi amiga y yo estábamos muy emocionadas por el viaje.
La parte del camino conocido fue hasta llegar al libramiento de Mexicali. De ahí en adelante,
fue maravilloso poder ir viendo todo con los ojos niños, los que ven cosas por primera vez. La belleza, la luz, la inmensidad del desierto, algo que no me había tocado vivir y llegó de manera inesperada. Justo en la mejor parte del camino, en el Golfo de Santa Clara, nos encontró la puesta de sol.

Cuando cayó la noche, todo se volvió estrellas y después, el golpe de humedad que te echa a andar la sangre, el olor de la sal, la textura de la arena, el calor...¡y el mar! Pero ese otro, el de distintos tonos, diferente del de aquí, con sus  caricias de agua tibia. Difícil adaptarse velozmente al cambio, las impresiones en la carretera fueron profundas, intensas, de esas que te hacen preguntarte si en verdad hay caminos diferentes o si es sólo el de la vida, uno mismo, el que se multiplica y es siempre uno, como el mar que es el mismo aquí y allá pero en todas partes diferente.

Y al mismo tiempo el estupor que causa la belleza, la manera de la luz, la densidad del aire y los colores. Correr, correr veloces sintiendo un aire delicioso y disfrutando de mi increíble pequeñez.

Y la otra parte del viaje, otro camino: el de aprender a conocer una parte más de la amiga, vivir de primera mano otro poco más de su manera de ser, de viajar, de sentir.

Como siempre, doy gracias a la vida, y a la generosidad de mi amiga.

miércoles, 25 de junio de 2014

Función de teatro

Para mi amiga Irina

Quizá ya estaba entre sus venas: la sangre reclama los aplausos y las luces, las tablas del escenario.

Ahí estará la niña detrásdelarrayaqueestoytrabajando, la pequeña que le daba de comer a la serpiente y asistía al mago en las fiestas donde ella no podía comer pastel.

Ahora no va a trazar la línea con su gis mientras el merolico arenga con enjundia encantadora a los curiosos del pueblito.

Esta noche, una mujer que lleva a esa niña guardada va a enfrentar a un público sin gises ni serpientes, se plantará en el escenario para que corra por sus venas esa, la sangre del mago, el merolico, el padre, para dar su función de media vida y comenzar a vivir una obra nueva.

martes, 24 de junio de 2014

De lo que se sueña

En un curioso test de esos que ponen en las redes sociales, se determinó que si fuera un personaje mítico, sería yo un unicornio. ¡Qué sorpresa! Creo que para todo mundo es algo muy hermoso. Según el test, mi personalidad amable y tímida y mi "infinita generosidad" me hacen unicornia. 


Al poco rato, no sé si sea coincidencia que un amigo  haya compartido ver un video en el que una persona puede comunicarse con un animal y éste le responde y dice cosas a su vez. Siempre he pensado que tener esa capacidad sería maravilloso. Quizá de esa manera la crueldad hacia los animales podría dejar de existir, aunque viendo todo lo que puede hacer mal el hombre no se puede ser tan optimista.
La sabiduría de los animales, como se aprecia en el video, es ancestral. Están conectados con todo, perciben a la naturaleza de manera única, especial, y por lo visto, la falta de comunicación o entendimiento con el hombre podría explicarse por lo lejos que estamos de ser todavía como ellos: puros de corazón. 
Devenido en cosa rara, quizá eso somos ahora, a mitad de camino entre nuestro origen animal y nuestro destino autotrazado como "superhombres" que quieren dejar de lado la enfermedad, la vejez y la muerte, tan naturales.
Soñar, bien dicen, cuesta nada. Pues bien, quiero seguir soñando en ese mundo en el que cabemos todos, y todos somos iguales. Quiero ser un unicornio en plena vía pública sin que me agredan ni se espanten ni pretendan cambiarme o encerrarme. Quiero soñar que entiendo el idioma de los animales y aún más: que comprendo el de los hombres.