jueves, 23 de octubre de 2014

MEMORIANDO A LOS MÉDICOS

En general, tengo que aceptar que no ha sido muy buena mi experiencia con los médicos: a mi hermano con enfermedad terminal lo trataron con crueldad, sin mínimo respeto durante el largo tiempo de su padecimiento. A mi madre le provocaron gravísima enfermedad debido a que por meses su médico familiar le suministró un medicamento sin considerar que era prohibido para ella, en su condición de diabética y eso desencadenó que tuviera tremendos desajustes en su organismo y estuviera hospitalizada en urgencias por un mes en el DF, donde estaba de vacaciones.

Pero como hoy es día del Médico, me pongo a recapitular y entonces me vienen a la memoria esos doctores del Instituto de Neurología y Neurocirugía, en la ciudad de México, que me "regañaron" por no haber llevado antes a mi hija siendo que el problema era, para variar, un mal diagnóstico previo.
Bueno, en ese instituto los médicos me parecieron verdaderos sabios pero además, comprometidos tanto con la ciencia como con las personas. Me sorprendió verlos tan jóvenes y tan sabios y resueltos, diciéndome las cosas como eran: duras, graves, pero ciertas, "porque tenía derecho a saber".
Entonces, coloco esa imagen de todos esos médicos de quienes no recuerdo nombres -porque al paso de los días y las noches se convierten en muchos y uno solo- y agradezco desde el fondo de mi corazón que hayan hecho todo lo que estuvo en sus manos para no dejarme huérfana de hija.
A esos médicos con alma que se ponen en la piel de los demás, a ellos brindo mi reconocimiento. A su tesón por entender lo que sucede en los cuerpos, y atender a los sentimientos que los habitan. A ellos que jamás dejan de quemarse las pestañas, a los que a medio sueño acuden a ver a sus pacientes con buenos modos, a los que tienen una sonrisa de aliento para los familiares, a los que se ven rendidos y dicen no estar cansados.  A todos ellos, gracias!!!

Exhorto: Poesía contra la violencia

Poetas:
Tenemos la consigna de levantar la voces para llamar a la paz con acciones que provoquen la vida que nos merecemos.
Lecturas en plazas públicas,  mutitudinarias o íntimas, talleres para niños, para adultos, para enfermos o internos en reclusorios.
Lectura y escritura, arte, son las actividades que debemos diseñar, difundir y llevar a cabo para enderezar el rumbo.
La poesía cura, la poesía salva. Apelemos ala palabra para que anide en todos, sembremos la poesía para florecer la paz.
Sigamos caminando hacia la luz que buscamos poniendo ese grano de arena que nos haga sentir dignos de ser poetas.
Invito a todo poeta a seguir trabajando desde su poesía y sus acciones para que la palabra recobre su poder y restañe todo el daño.
Nunca es tarde y ninguna acción, por modesta, es menor. Sabemos que vale la pena. Hagamos que la poesía resuene callando el estruendo de tanta sangre que corre.
Tenemos nuestra voz y la de muchos, tenemos la conciencia y la convicción.
Exhorto a que hagamos que La República en la Voz de sus Poetas sea esa realidad que soñó aquel visionario de Fuego, y hagamos que cunda y crezca.
POESÍA CONTRA LA VIOLENCIA.

Ayotzinapa somos todos

Qué doloroso y difícil hablar de lo que nos sucede y que todo el mundo sabe: México es un país ahogado en sangre y huesos, sin justicia, sin ley, sin castigos.

En nuestro país está prohibido pensar y disentir, huir de la enajenación mediática.
En nuestro país las oraciones se dicen con lágrimas en los ojos y en las gargantas se nos quiebran los gritos. Se nos arden las miradas cuando vemos los rostros de todos aquellos que no encontramos, que no sabemos dónde están y queremos que regresen.
Y no nos han alcanzado tantas voces reclamando justicia, tantos puños en alto, tanta rabia y amargura en nuestros corazones para encontrar lo que buscamos.

Buscamos un lugar en donde nuestros hijos nunca encuentren una bala en su camino, donde jamás se crucen con un policía, político, "servidor" público corrupto, profesor sin ideales, traficante violento.
Queremos un país donde quepamos todos, donde aunque no todos pensemos igual, tengamos respeto por los otros y nos demos las manos como ahora, que por desgracia tenemos llenas de veladoras, carteles y exigencias. 
El horrendo crimen de nuestros estudiantes normalistas no puede quedar impune porque si así fuera, la vergüenza nos alcance a todos. No puede quedar sin castigo porque si así fuera, nuestros hijos recogerán de esos amargos frutos.



NO A LA VIOLENCIA. NO A LA CORRUPCIÓN. NO A LA REPRESIÓN. ¡JUSTICIA!



sábado, 18 de octubre de 2014

Comparto este secreto

... porque ha dejado de serlo. Tiene muchos años que hago a la Catrina. La de Posadas que vistió Diego Rivera en su mural, y de quien copio su atuendo en la medida de lo posible:



En el Husong de Ensenada

En la Calle Primera, Ensenada

La creación del maestro Francisco Merino

viernes, 12 de septiembre de 2014

De estudios y tutores...

Tomar la determinación de estudiar ¡al fin! una licenciatura a distancia, fue un logro. Porque primero tenía que hacer la prepa en la misma modalidad, cosa que le meten a uno en tan sólo dos meses vertiginosos llenos de información prácticamente imposible de retener, pero en fin, la cosa es cobrar el curso y se acabó, quien pasó pasó y quien no pues qué mejor, ¡que repita!.

En mi caso me puse a tomar tutoriales de cuanta cosa en youtube para intentar pasar el CENEVAL y que lo voy pasando, así que seguía buscar el ingreso a la UNAM, que además de tener carreras a distancia, es gratuita.

Pues que agarro la guía de estudio y que me lanzo al examen al DF y con los polvos de la Madre Matiana que me mandaron todos ustedes, que voy pasando, otra vez, un examen.
Claro que mi sorprendida alegría no tenía límites, ya no había pretexto para no estudiar. Al propedéutico y a seguir con lo que me pusieran por delante.

Y que llegan las materias, que es donde mero me las vi negras. De la Filosofía sólo sabía que nadie -o muy pocos- la entienden. Claro que en la prepa jamás mencionaron siquiera la palabra. Y encontrarte de lleno con los sesudísimos textos de los no por eso menos interesantes filósofos de la historia, fue bastante avasallador.
Y aquí entran los tutores, como dice al principio. En esta materia estuve acompañada por una joven tutora que prácticamente me llevó de la mano para que entendiera cosas y pudiera exponer lo que había comprendido. Mi deficiencia académica abarcaba también el uso de herramientas computacionales para hacer mapas mentales o líneas del tiempo o presentaciones en diapositivas y cuando se lo manifesté me dijo que no importaba y que le enviara mis tareas en la forma en que pudiera.
En otra materia, cuando comenté mis deficiencias a la tutora, me hizo un test para saber cuál era, según mi personalidad, la mejor forma de estudiar para mi. Y claro que me ayudó muchísimo, lo mismo que su disposición para responder cualquier pregunta.

Esas tutoras y tutores son como faros en nuestra niebla de zozobra al navegar por los enormes y complicados mares del conocimiento. Sentir que tiene uno esas tablitas de salvación es muy valioso y reconfortante y nunca terminaré de agradecerlo.

Peeeeeero... hay otro tipo de tutores, los fríos y monosilábicos que en realidad son lo de menos, pues aunque parezca que lo hacen de mal modo te responden y ya es ganancia, nada de confianzas de pregunta lo que quieras y esas cosas. Bueno, son las tormentas en el océano. 
Sin embargo, todavía hay otro tipo de tutores, que son los que llamo tiránicos. Empiezan sus indicaciones con el famoso "No puedes... y viene la larga lista de cosas. Además, después de hacer lo que piden, viene  el : "si no respondes con determinado número de palabras, no lo hiciste bien aunque respondas las preguntas, y no tienes a derecho a comentar el trabajo de los demás, que por cierto deberás hacer tomando en cuenta únicamente los siguientes criterios y sólo podrás ver cuando hayas puesto tu propia participación y bla bla bla"... y como aparte de todo una no se queda callada, lo que recibe es una invitación a "tener la libertad de cambiarse de grupo". 

Y todo esto lo remato con el amargo conocimiento de que un enorme porcentaje de alumnos es irregular, o sea que se atrasa en las inscripciones que les corresponden debido a sus calificaciones, y en éstas incide naturalmente el escenario social, sobre todo económico,  para poder tener un buen rendimiento escolar, cosa harto difícil porque todos los alumnos irregulares trabajan y sus ingresos familiares van de mil a tres mil pesos.

Desde luego, existe la posibilidad de que cualquiera de los tutores del sistema haya surgido de estas estadísticas por demás crudas y dolorosas. Por eso con mayor razón me pregunto por qué entonces no tratan de apoyar más al alumno para que llegue sano y salvo a su ansiada orilla.

domingo, 31 de agosto de 2014

Vecina de la desgracia

Pues sí, hoy quise llamar a la mamá de mi alumnita de lectura Meche, y encontré que está muy enferma. Ella, la madre cuidadosa, enfermera de la niña en las dos ocasiones en que ha sido operada del corazón, sin apoyo del padre, con una madre inválida en su casa, me contestó afónica.
"Así estoy desde que me operaron", dijo. ¿A usted?!!! ¿Qué le pasó?
Pues resulta que ahora es ella quien se encuentra enferma: un tumor en la base del cerebro que médicos que viajan desde el DF vienen a operarle con una técnica que consiste en ponerle sonda en un brazo, o eso entendí.
Y es quien trabaja, quien lleva a las enfermas a los médicos, quien le quita las pulgas a la perrita, quien se ha quedado sin trabajo porque tiene que cuidar a la niña o a la madre o a ambas...
¿Cómo sucede así? pregunto. Dios lo sabe. Pido luz para entender y alivio para ellas, cualquier clase de alivio,  porque desde que las conozco están asediadas por la pobreza y la enfermedad.
Y si no se me hubiera ocurrido llamarlas para ver cómo están y avisarles que el miércoles tendremos sala de lectura, no hubiera sabido eso, que a veces somos vecinos de la desgracia sin saberlo.

Pidamos por ellas y ayudemos, siempre, a quien esté necesitado y cerca.

jueves, 21 de agosto de 2014

De esos días raros

El sueño que tuve me despertó vivamente con una sensación amarga. No entiendo lo que pasa, ese sueño puede que remonte a hace cuarenta años, estaba segura de haber superado todo eso y ahora, inesperadamente, cuando estoy todavía celebrando mi cumpleaños 59 por tener alegría y salud, ¡zaz! aparece este sueño que refleja en cierto modo, de la manera en que lo hacen los sueños, mi pasado.
Me levanté metida en la situación y de inmediato quise hacer lo que fuera para distraerme y disipar esa amarga emoción de extrañeza que me hacía pensar en que no era la mejor manera de iniciar mi día.
Para colmo tendría una sesión de retrato, no sabía qué ponerme y no quería verme cruda como bolillo sin hornear.
Me probé varias mudas de ropa, si negra, si clara, si con escote, si así o asá... hasta que me agarraron las carreras y ya me quedé con lo último que me probé, el pelo no se me quiso acomodar y a duras penas puse rimel a las pestañas diminutas porque si no ni se ven. Para colmo, justo cuando estoy poniendo el café llega el fotógrafo y no gracias, no quiere café, así que dejo ahí el mío para que iniciemos de inmediato la sesión.
Pequeña distracción, apenas sesenta minutos que me separaron del estado onírico que regresó en cuando cerré la puerta despidiendo al amigo.
Para procurarme distracción pongo la música y he aquí que es la más adecuada para el estado en que me encuentro, de dónde rayos salen todas estas coincidencias, no sé si nadar contra la corriente o ahogarme un poco en esta sensación extraña de sueño, tristeza y amargura pero lo que sí sé es que no, nunca he querido quedarme ahí, no arrastro rencores, no quiero tener malos sentimientos y mis recuerdos están curados ya para que no me duelan.
Pero el sueño es mi otro mundo, otros mundos, ahí a veces me pierdo o me encuentro o me reencuentro, me hago joven, veo niños a mis hijos, regreso a caminar por una de mis escuelas encontrando y saludando a mis compañeras, converso con un director, pido recetas a las vecinas y no, nunca vuelo. Quizá no lo necesito, estoy convencida de que para mí ni aire ni agua, la tierra es mi elemento.
Entonces, esa otra vida o sueño ¿qué me dice? Bueno, quizá simplemente que no existe el olvido. No pasa nada, mientras exista el perdón.