viernes, 12 de diciembre de 2014

Comparto una fracción de Mrs. Dalloway, de Virginia Woolf


Leí esta novela en inglés y esto me pareció tan hermoso que quise compartir. No soy traductora ni novelista y espero que mi rudimentaria traducción les de una idea de la belleza del texto original. (
Estaba yo en una clase tan aburrida que me puse a transcribir lo que leía...)

“Él permaneció de espaldas a su silla, exhausto pero confiado. Permaneció descansando, en espera, antes de interpretar nuevamente, con esfuerzo, con agonía, a la humanidad. Permaneció muy alto, en el respaldo del mundo. La tierra se estremeció debajo suyo. Rojas flores crecieron a través de su carne: sus hojas espinosas se mecían con un susurro alrededor de su cabeza.

La música comenzó de nuevo sus sonidos metálicos contra las rocas. Es la corneta de un auto calle abajo, murmuró. Pero aquí arriba no puede ser encañonada de una roca a otra, dividida, reunida en toques que crecían en suaves columnas (que la música puede verse es un descubrimiento) y se convirtió en un himno tejido ahora alrededor de ese chico aborregado soplando su pipa de pompas de jabón (Aquél es un anciano tocando su silbato de un centavo en la casa común, murmuró) que como el chico permaneció quieto burbujeando su pipa, y luego, conforme más alto escalaba,  hizo su exquisito llamado mientras abajo transcurría el tráfico. Esta  elegía del muchacho está tocada entre el tráfico, pensó Septimus. Ahora él se retira de la nieve y las rosas cuelgan de él, las delgadas rosas rojas crecieron en las paredes de mi habitación, se recordó a sí mismo.  La música se detuvo, se acabó el centavo, razonó, y se dirigió al siguiente kiosco.

Pero recordándose en su roca, como un marino disparado en una roca. Me dirigí a la orilla del bote y caí, pensó. Fui debajo del mar. He estado muerto y aún así, ahora estoy vivo pero déjenme todavía descansar. Suplicó (otra vez hablando a sí mismo- fue horrible, horrible!) y como antes de despertar, las voces de los pájaros y el sonido de las ruedas chirriando y murmurando en una extraña armonía sonando más alto y más alto y el durmiente siente que está dibujado en las playas de la vida, se siente disparado hacia la vida, el sol creciendo más caliente, el sonido llorando más fuerte, algo tremendo está por suceder…

Sólo tenía que abrir sus ojos, pero tenía un peso encima de ellos; un miedo. Se tensó; empujó; miró: vio el Parque Regent frente a él. Largos estambres de luz del ocaso pastaron a sus pies. Los árboles ondularon amenazantes. Te damos la bienvenida, parecía decir el mundo. Y como para probarlo (científicamente) a donde quiera que miraba a las casas, a las vías, a los antílopes estirándose  sobre las palizadas la belleza se derramaba instantánea. Mirar una hoja estremeciéndose en el arrebato del aire con un gozo exquisito. En lo alto del cielo, moviéndose rápidamente, meciéndose, cambiando de dirección abruptamente, remolinando sobre sí misma dentro y afuera, rondando alrededor y aún así en perfecto control, como si un elástico la sostuviera; y los vuelos subiendo y bajando; y el sol poniendo manchas ahora a esta hoja, ahora aquella, en muecas, deslumbrando con oro suave la pureza del buen ánimo; y ahora y nuevamente el chillido (podría ser el claxon de un auto) sonando intermitente sobre las ramitas del césped, y todo esto, calmo y razonable como era, hecho de cosas ordinarias como era, fue la verdad ahora; belleza, esa era ahora la verdad. La belleza estaba donde quiera”…


Traducido en sept de 2012

jueves, 11 de diciembre de 2014

Espirales

Danzas por los días con tu canción de sangre, la sangre que soñaste en todas partes con terror, con paredes altas y cerradas como la casa de angustia en la que te hallas, y quieres hablar, quieres saber o quieres perdonar, que te perdonen,que alguien grite que te espera, que alguien diga que ahí está, que no hacen falta manos porque llegaron todas y que tu voz es todas esas voces que cantan y denuncian y se elevan y terminan en añicos mientras el sueño continúa y la espiral te sigue hundiendo pero tú no vas a parar, no dejarás de buscar esas estrellas que no alcanzas a ver, no partirás de la tierra hasta que todo, todo diga que nunca paraste de buscar y de seguir y de asombrarte y de amar.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Extemporánea

Cómo partir los universos que me habitan para que los conozcas, 
cómo servir en qué copa licores que me embriagaron, 
que no existen ya, mas que en el fondo de un recuerdo 
gastado y escondido que sin embargo me conforma.
Cómo dar de esa parte de mí que no conoces porque no fue tu tiempo, 
porque tu primavera nació ayer y yo hace tiempo que dejé el verano.
Juntando sólo las manos transcurramos en los distintos calendarios
y compartamos la luz que va quedando.

martes, 25 de noviembre de 2014

Canción del fuego


En el Módulo II del Diplomado para la Profesionalización de Mediadores de Lectura hicimos el ejercicio de elegir un personaje. Soy el fuego, y ésta es mi canción:

Canción del fuego

Canto a temblorosa luz del nacimiento,
a la flama voraz, consumadora.
Crepito, danzo, fluyo,
alumbro, prendo, calcino.
Canto a mi lengua que siempre busca el aire,
a mi camino final, que es la ceniza.


lunes, 17 de noviembre de 2014

Ayotzainapa y todo lo demás

Nos persiguen de noche los rostros de esos chicos, las lágrimas de sus madres que nos queman las mejillas, nos arden el corazón, prenden la rabia que traíamos escondida.
Nos apagan la voz pero nos sacan el grito y nos escuchan cerca y lejos, y nos apretujamos en un solo corazón que somos todos, con un mismo dolor.
De niña tuve patria, estoy segura, o no estaría sintiendo que se me ha perdido, que las estrellas no saben de su paradero porque es cosa de bichos y alimañas donde ahora se hospeda.
Ayotzinapa me muerde el corazón, me trae el rostro asesinado de mi Bety Cariño, mi amiga pitaya roja que se murió en la raya llevando ayuda en una caravana, que me llevó a leer poesía a su Radio Rabiosa comunitaria, que organizó tantos talleres para que yo compartiera en cárceles y escuelas. Ayotzinapa me recuerda a mis tres camaradas poetas con hermanos o familiares desaparecidos, me recuerda mi azoro gritando por Acteal, y, más lejos, mi boteo por la gente de Nicaragua cuando su revolución, a escondidas de mis jefes porque trabajaba yo como burócrata.
Quisiera recordar aquella patria, la que ha veces he visto palpitando cuando la tierra está mojada y sus olores embriagan. Cuando he contemplado absorta la belleza morena de los niños de ojos oscurísimos y limpios que todavía no han quitado las envolturas a su corazón.
Quisiera recordar la fuerza con la que yo empujaba cada día para poder tener el pago de mi renta, la comida de mis hijos, sus colegiaturas, nuestras modestas vacaciones, las tardes como de rifa cuando rompíamos alcancías "para ir a despilfarrar" en helados o discos...
Y NO quisiera que corriera esta tristeza mojándome la cara, punzando el corazón con esa espina de nostalgia, y no quisiera que se haga agua en mi esperanza, no me quiero hundir, me niego a rendirme y extiendo mi mano, te la extiendo a ti, para seguir...

jueves, 23 de octubre de 2014

MEMORIANDO A LOS MÉDICOS

En general, tengo que aceptar que no ha sido muy buena mi experiencia con los médicos: a mi hermano con enfermedad terminal lo trataron con crueldad, sin mínimo respeto durante el largo tiempo de su padecimiento. A mi madre le provocaron gravísima enfermedad debido a que por meses su médico familiar le suministró un medicamento sin considerar que era prohibido para ella, en su condición de diabética y eso desencadenó que tuviera tremendos desajustes en su organismo y estuviera hospitalizada en urgencias por un mes en el DF, donde estaba de vacaciones.

Pero como hoy es día del Médico, me pongo a recapitular y entonces me vienen a la memoria esos doctores del Instituto de Neurología y Neurocirugía, en la ciudad de México, que me "regañaron" por no haber llevado antes a mi hija siendo que el problema era, para variar, un mal diagnóstico previo.
Bueno, en ese instituto los médicos me parecieron verdaderos sabios pero además, comprometidos tanto con la ciencia como con las personas. Me sorprendió verlos tan jóvenes y tan sabios y resueltos, diciéndome las cosas como eran: duras, graves, pero ciertas, "porque tenía derecho a saber".
Entonces, coloco esa imagen de todos esos médicos de quienes no recuerdo nombres -porque al paso de los días y las noches se convierten en muchos y uno solo- y agradezco desde el fondo de mi corazón que hayan hecho todo lo que estuvo en sus manos para no dejarme huérfana de hija.
A esos médicos con alma que se ponen en la piel de los demás, a ellos brindo mi reconocimiento. A su tesón por entender lo que sucede en los cuerpos, y atender a los sentimientos que los habitan. A ellos que jamás dejan de quemarse las pestañas, a los que a medio sueño acuden a ver a sus pacientes con buenos modos, a los que tienen una sonrisa de aliento para los familiares, a los que se ven rendidos y dicen no estar cansados.  A todos ellos, gracias!!!

Exhorto: Poesía contra la violencia

Poetas:
Tenemos la consigna de levantar la voces para llamar a la paz con acciones que provoquen la vida que nos merecemos.
Lecturas en plazas públicas,  mutitudinarias o íntimas, talleres para niños, para adultos, para enfermos o internos en reclusorios.
Lectura y escritura, arte, son las actividades que debemos diseñar, difundir y llevar a cabo para enderezar el rumbo.
La poesía cura, la poesía salva. Apelemos ala palabra para que anide en todos, sembremos la poesía para florecer la paz.
Sigamos caminando hacia la luz que buscamos poniendo ese grano de arena que nos haga sentir dignos de ser poetas.
Invito a todo poeta a seguir trabajando desde su poesía y sus acciones para que la palabra recobre su poder y restañe todo el daño.
Nunca es tarde y ninguna acción, por modesta, es menor. Sabemos que vale la pena. Hagamos que la poesía resuene callando el estruendo de tanta sangre que corre.
Tenemos nuestra voz y la de muchos, tenemos la conciencia y la convicción.
Exhorto a que hagamos que La República en la Voz de sus Poetas sea esa realidad que soñó aquel visionario de Fuego, y hagamos que cunda y crezca.
POESÍA CONTRA LA VIOLENCIA.